Un delincuente armado irrumpió violentamente en las instalaciones de un locutorio ubicado en Burgos al 572, de Las Heras, y luego de amenazar a punta de pistola a la empleada del lugar, logró alzarse con dinero en efectivo y múltiples tarjetas telefónicas por un monto que no fue dado a conocer. El hecho ocurrió cerca de las 23.30 del lunes, cuando el local era atendido por una mujer, de quien no trascendió su identidad. Según fuentes policiales, de repente un sujeto ingresó con un casco de moto en la cabeza y solicitó una cabina para realizar una llamada telefónica. La empleada le respondió amablemente: “Pase por la dos”.

    Sin embargo, luego de permanecer un par de minutos en su interior, el sujeto salió del lugar y le refirió a la chica que no había podido comunicarse. Casi al mismo tiempo, desenfundó su pistola y le apuntó a la cabeza, amenazándola de muerte. “Dame toda la plata”, le exigió el malviviente a la empleada. Ante semejante panorama, la víctima del atraco, pidiéndole por favor que no le hiciera nada y envuelta en un ataque de nervios, le entregó todo el dinero que había en la caja, cuyo monto no se declaró.

    Sin embargo, lejos de conformarse con lo robado hasta el momento, el solitario ladrón comenzó a arrebatar todas las tarjetas telefónicas que había a la venta. De esa manera, se alzó con un importante número de tarjetas de varias empresas, por un monto que no fue dado a conocer. No obstante, una fuente policial afirmó que la cantidad sería elevada. Con el objetivo cumplido, el delincuente emprendió la huida corriendo.

    En tanto que la empleada quedó en el interior del local en estado de shock, por lo que le había tocado vivir. En cuestión de minutos, el comercio se vio repleto de efectivos policiales, quienes trataron de dar con el autor del hecho, aunque fue imposible detectarlo. Así las cosas, la mujer se trasladó a la Oficina Fiscal Nº5 de Las Heras, donde radicó la denuncia. Una fuente judicial informó que la víctima no pudo describir al autor del atraco, ya que este permaneció todo el tiempo con un casco de moto en la cabeza.