Guzmán tenía 32 años.

Un ex convicto que fue herido la noche del juevesal protagonizar un tiroteo con policías en Las Heras continuaba en grave estado este sábado y su pronóstico era reservado. Se trata de Marcelo Emanuel Guzmán (32), quien permanece alojado en el Hospital Central mientras avanza la investigación que busca dilucidar lo ocurrido durante el enfrentamiento armado.

Por su parte, el presunto cómplice del lesionado, identificado como Fernando Walter Barrionuevo Agüero (30), quien cuenta con antecedentes por infracción a la Ley 23.737 (de estupefacientes), permanece detenido a disposición del fiscal de Delitos No Especializados Juan Ticheli.

El representante del Ministerio Público, quien lidera la instrucción, aguarda por el resultado de los peritajes de balística sobre las dos armas de fuego que fueron secuestradas a los sospechosos y de los trabajos realizados por la Policía Científica en la escena.

Ticheli deberá definir si efectivamente el accionar de los policías de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR) estuvo justificado, tal como dedujeron los detectives del caso desde el inicio de la investigación. Caso contrario, la causa podría pasar a la órbita de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos.

La reconstrucción oficial sostiene que los uniformados repelieron una agresión a tiros, luego de darle la voz de “alto policía” a Guzmán y Barrionuevo, quienes fueron sorprendidos in fraganti cuando disparaban contra una vivienda del barrio Alas Argentinas.

De acuerdo con fuentes allegadas a la pesquisa, los dos hombres, que cuentan con pasado carcelario, estaban tomando venganza por mano propia después de que uno de ellos sufrió un robo horas antes, ese mismo día. Por ese motivo, se inició un expediente paralelo en la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos, que quedó a cargo de Daniel Sánchez Giol.

Lo cierto es que Ticheli deberá definir en las próximas horas la imputación contra Barrionuevo y Guzmán. En caso de que se confirme que el revólver y la pistola calibre 22 incautados en el procedimiento están aptos para el disparo, serán acusados por el delito de portación ilegal de arma de fuego. Caso contrario, se les endilgará sólo la tenencia del armamento.

Con respecto a Guzmán, fuentes hospitalarias indicaron que permanece alojado en la Unidad de Terapia Intensiva y los médicos esperaban que respondiera a los tratamientos. Su estado era crítico, ya que perdió un 60 por ciento de sangre antes de ingresar al nosocomio.

El hecho

Todo comenzó alrededor de las 21.15 cuando los efectivos de la UMAR realizaban maniobras operativas por la zona de calle Bernardo O’Higgins. Cuando llegaron al cruce con Farías, detectaron a dos sujetos que descendieron de una moto de baja cilindrada y comenzaron a disparar contra un domicilio.

Acto seguido, los funcionarios activaron las sirenas, pero eso provocó que los sospechosos apuntaran sus armas de fuego contra ellos y efectuaran un par de tiros. Por eso, los uniformados debieron hacer uso de sus armas reglamentarias para repeler la agresión.

Luego del fuego cruzado, uno de los individuos (Barrionuevo) se dio a la fuga por calle Chacabuco, en dirección al este, pero personal de Motorizada lo terminó aprehendiendo en el interior de una vivienda.

El otro agresor (Guzmán) quedó tendido sobre la calle y presentaba una herida de bala en el abdomen, por lo que fue trasladado en una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) hasta el citado centro asistencial, donde permanece internado, luchando por su vida.

En tanto, los policías que trabajaron en la escena dieron con dos armas de fuego que habrían sido empleadas en el hecho.