El propietario de un vehículo denunció que le robaron diversas partes mientras estuvo retenido en la Playa San Agustín de Ciudad. Abonó la multa correspondiente después del secuestro del rodado, pero dijo que no le entregaron en las mismas condiciones. 

De acuerdo con la información, al joven le habían secuestrado su Audi A3 después de dar positivo en el test de alcoholemia –tenía 0,57 gramos de alcohol por cada litro de sangre- durante un control policial.

Ante eso, quedó alojado en la citada playa del oeste capitalino durante algunos días.

Tras abonar la multa correspondiente, así como también el importe por el estacionamiento en predio, el dueño notó que le faltaban las tapas de las llantas, que tenía una óptica trizada y un rayón en un lateral. 

Ante eso comenzó a chequear minuciosamente el estado del vehículo y al abrir el capot, notó que no tenía los cobertores del motor.

Lo llamativo, es que para acceder a ese sector se necesitan las llaves del auto, las cuales estaban bajo la tutela de los policías que trabajan en la playa, explicó el denunciante.

El propietario hizo los reclamos correspondientes ante las autoridades del lugar, pero estas no pudieron ofrecerle una explicación sobre lo sucedido.