Juan Carlos Muñoz (72), el médico legista retirado imputado por la muerte de su esposa, María del Carmen Solís (52), fue trasladado a la cárcel el miércoles 28 de junio luego de que el juez que lidera la causa, Oscar Balmes, le revocara ese beneficio. Lo que motivó esa decisión fue una denuncia que presentó el hermano de la víctima, quien aseguraba que el acusado había violado la prisión domiciliaria porque se lo había visto en un banco de San Carlos. Una cámara de seguridad había tomado imagen donde aparecía un hombre con características similares al. Sin embargo, el martes, un empleado del Municipio se presentó espontáneamente en el juzgado y demostró ser quien aparece en las cámaras de seguridad. 

Con esta prueba, los abogados defensores de Muñoz esperan que el juez revea su decisión en las próximas horas. En charla con El Sol, el abogado Lucio Chávez había calificado como “apresurada e injusta” la resolución y pidió que le restituya la domiciliaria. 
En tanto, apuntan contra el hermano de la víctima por realizar una falsa denuncia. Mientras, la causa continúa en proceso de instrucción. 

Todo comenzó el 22 de junio, después de que una empleada de limpieza de la sede del banco Nación de Eugenio Bustos le aseguró a un hijo de Solís que había visto allí al acusado. Días después, el hombre presentó ante Balmes una imagen que fue tomada de las cámaras de seguridad de la entidad bancaria donde aparece un hombre parecido a Muñoz.

Sólo pasaron un par de horas para que Balmes optara por revocarle el beneficio que había recibido el galeno y enviarlo a la Unidad Penal de Tunuyán, mientras se desarrollaba la investigación para demostrar lo denunciado. 

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Tras la decisión, Chávez aseguró que no se trataba de su cliente y que la decisión era “injusta”, ya que no había pruebas suficientes. Incluso, intentaba ubicar al hombre que aparecía en el video, pero no tuvieron fortuna. Sin embargo, el martes, un empleado de la Municipalidad de San Carlos, llamado José Eduardo Egas, se presentó en el juzgado de Balmes y acreditó ser él quien aparecía en las imágenes de las cámaras del banco. 

La imagen presentada ante Balmes.

Durante la declaración testimonial, el hombre señaló que todos los meses va a esa entidad para cobrar sus haberes y que notó que la señora de limpieza lo “miraba raro” pero que nunca imaginó que terminaría envuelto en la causa. 

A partir de esto, la defensa de Muñoz presentó un escrito solicitando el reintegro de la prisión domiciliaria y el sobreseimiento de Muñoz en la causa que se le inició por desobediencia. También contó que pedirá una compulsa para que se investigue al hermano de Solís por falsa denuncia.

En tanto, en el transcurso de los próximos días se realizará la audiencia por la prisión preventiva de Muñoz. Consultado por este diario, Chávez dijo que esperan que se le otorgue el recupero de la libertad a su cliente, por no existir pruebas firmes de su autoría, por “respeto a la presunción de inocencia” y porque, además, se trata de una persona de 72 años con problemas cardíacos.

El caso

María del Carmen Solís (52) fue hallada por su esposo, ahorcada, el 23 de abril en su casa de San Carlos.
Desde un principio, la familia de la víctima depositó las sospechas contra Muñoz, incluso residentes de la zona aseguraban que la mujer padecía violencia de género. Por eso, en un principio, el galeno fue detenido e imputado por instigación al suicidio. 

La docente María del Carmen Solís. 

Con el paso de los días, Balmes se centró en la actividad de Muñoz como hipnotista y propuso una inédita acusación: homicidio agravado por el vínculo como autor mediato mediante hipnosis. Creía que el médico retirado había utilizado esa técnica para que hacer que su mujer se suicidara. 

Un mes después, esa hipótesis se cayó, ya que era prácticamente imposible de demostrar, por lo que la calificación cambió a homicidio agravado por el vínculo y femicidio, y colocó a Muñoz como autor directo del presunto homicidio.