El baleado que quedó a disposición de la Justicia por violencia de género.

La violencia volvió a hacerse sentir en el barrio Santa Teresita de Las Heras, donde este miércoles por la noche se registraron dos tiroteos que dejaron tres hombres baleados y derivaron en un fuerte operativo policial. Con el paso de las horas, los investigadores concluyeron que no se trató de robos, como algunos denunciaron, sino de conflictos personales entre conocidos o integrantes de bandas que mantienen enfrentamientos de vieja data.

El primer hecho ocurrió cerca de las 20 en la intersección de Albox y Libertad, cuando un joven de 21 años llegó herido al Hospital Carrillo. El sujeto aseguró a los médicos y a los policías que había sido asaltado por un joven que le robó un celular y una mochila antes de dispararle en la pierna izquierda.

Sin embargo, los pesquisas pusieron en duda esa versión y al consultar la base de antecedentes descubrieron que sobre él pesaba un pedido de captura vigente por violencia de género desde el 19 de septiembre. Por esa razón, además de quedar internado bajo custodia policial, se dispuso consigna permanente en el hospital.

Sobre lo que dijo, fuentes policiales consultadas por El Sol descartaron esa teoría y descartaron que haya sufrido un robo.

Por su parte, entre las 22.30 y 23, se produjo un nuevo ataque armado a unas cuadras, en el cruce de Democracia y Libertad. Allí resultaron baleados dos hombres de 26 y 27 años. Según la declaración de una de las víctimas, tres sujetos que tenían problemas con su cuñado lo interceptaron en la calle y le dispararon sin previo aviso.

El joven ingresó al hospital con una herida de bala en el testículo derecho, mientras que el otro herido fue trasladado al Lagomaggiore con un disparo en la pierna.

La violencia de los episodios también se trasladó al procedimiento policial mientras realizaban diversos trabajos en la escena. Cuando personal de la Comisaría 36° y de Policía Científica intentó recolectar evidencias de los ataques, fue recibido con hostilidad por parte de vecinos que arrojaron piedras contra los uniformados, lo que obligó a interrumpir los peritajes.

Aun así, se ordenaron rondines preventivos en el barrio y se iba a realizar un barrido de las cámaras de seguridad del sector para tratar de identificar a los agresores.