El productor de Gran Hermano Marcelo Corazza volvió a ser detenido, tras la filtración de supuestos chats que mantuvo con menores de edad. Así lo decidió la resolución de la Cámara de apelaciones quien consideró que cometió el delito de corrupción de menores con fines de explotación sexual, en el marco de la causa por abusos sexuales que se remontan a 1999 y por la cual hay otros implicados. 

Corazza ya había estado tras las rejas en marzo por estar vinculado en una causa de corrupción y abuso de menores de edad, pero fue liberado por falta de mérito. No obstante, quedó procesado sin prisión preventiva.

La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional revocó esa medida y pidió que sea procesado con prisión preventiva por asociación ilícita con claros fines de trata de personas y explotación sexual, permiten inferir, con el grado de probabilidad de esta instancia.

Además, lo acusaron como “autor de los delitos de corrupción de menores en concurso ideal con exhibiciones obscenas”.

Por otro lado, los jueces consideraron que el productor del reality tienen posibilidades de fugarse debido al agravamiento de su situación procesal y la eventual pena.

Además, los magistrados modificaron la calificación del resto de los detenidos, Francisco Angelotti, Andrés Charpenet e Ignacio Mermet, a asociación ilícita dedicada a la explotación de menores.

Las pruebas que lo comprometen

En los chats Corazza le dice que trabaja con chicos que venden contenido, fotos, videos. “Tengo uno de mis chicos que hace encuentros aparte de eso”, se lee en el documento judicial”.

Luego, en otros mensajes expresa sus dudas sobre un posible seguimiento y le pide a esa persona que lo bloquee para evitar cualquier implicación.