El debate se realizó en el Polo Judicial Penal.

La Justicia condenó la mañana de este miércoles a los policías Alejandro Damián Agosti (41) y María Elena Farfán (40), quienes se encontraban acusados por torturar a una mujer detenida por el crimen de una colega a principios de 2022 en la subcomisaría El Sauce, en Guaymallén.

Justamente, la entonces principal sospechosa del hecho de sangre que tuvo como víctima a Nidia Angulo asesinada -terminó condenada a prisión perpetua- cometido en el edificio policial, también era una integrante de la fuerza provincial: Claudia Marina Pérez (32).

Fue mientras trasladaban a la sospechosa a la Comisaría Novena de Villa Nueva que los dos auxiliares la increparon y uno de ellos la golpeó. Por ese hecho, ambos terminaron imputados por vejaciones y a Farfán se le sumaron las lesiones leves, en la causa que lideró el fiscal de Homicidios y Violencia Institucional Gustavo Pirrello.

Finalmente, este miércoles el juez Ramiro Salinas, del Tribunal Penal Colegiado Nº 2, condenó a ambos por los delitos que les endilgaban.

Farfán recibió una pena de 2 años de prisión en susenso y 4 años de inhabilitación; mientras que a Agosti le dieron 1 año de cárcel en suspenso y 2 años de inhabilitación.

El crimen de Angulo

El asesinato se perpetró durante la madrugada del viernes 18 de febrero de 2022, cuando Angulo se encontraba prestando servicios en la mencionada dependencia del distrito El Sauce.

Cerca de las 5, dos compañeros de la mujer salieron hacia un procedimiento y ella se quedó descansando en una de las habitaciones del edificio policial.

Luego, cuando regresaron cerca de las 6.45, no quisieron despertarla porque sabían que sacaba servicios extraordinarios y estaba cansada.

Pasadas las 7, los jefes arribaron a la subcomisaría, pero cuando los efectivos fueron a llamar a su compañera, la mujer no respondió. Sus colegas se acercaron y descubrieron que estaba cubierta de sangre.

Asimismo, detectaron que presentaba un orificio de bala en la cabeza, por lo que la cargaron a una movilidad y la llevaron rápidamente hasta el Hospital El Sauce, pero nada pudieron hacer los médicos para salvarle la vida.

En un comienzo pensaban que estaban frente a un suicidio, pero en el lugar no encontraban el arma reglamentaria ni el celular de Angulo, lo que despertó las sospechas de que la mujer había sido atacada mientras dormía.

Fue allí cuando apuntaron hacia un posible femicidio cometido por su pareja, también policía. Sin embargo, el hombre se puso a disposición de las autoridades judiciales horas después e hizo entrega de su arma reglamentaria y su teléfono, en donde tenía las pruebas que direccionaron la investigación hacia otra hipótesis.

Básicamente, aseguró que era inocente y contó que sospechaba de Pérez, su ex pareja, quien inmediatamente quedó sindicada como posible autora del asesinato y fue detenida.

A mediados del año siguiente, en agosto de 2022, Pérez reconoció la autoría en un juicio abreviado inicial y la condenaron a la pena máxima por homicidio agravado por la alevosía y por el vínculo transversal en concurso ideal agravado por el uso de arma de fuego, en una causa también instruida por Pirrello.