El fiscal Juan Manuel Dávila, quien interviene en el juicio a ocho rugbiers acusados del crimen del Fernando Báez Sosa, dijo que no tiene “ninguna duda” de que la muerte de la víctima se produjo tal “como los médicos explicaron” y adelantó que durante esta jornada se reproducirán los audios de los imputados incorporados a la causa, que serán analizados por un testigo.

Los audios se van a reproducir y el análisis de los audios, videos y cronología (que realizará un testigo que inició su declaración ayer y continúa hoy) es algo que veremos luego en los alegatos”, expresó el fiscal en la puerta de los tribunales de Dolores, en la previa al inicio de la séptima audiencia del debate.

El juicio continuó “con (el testigo Javier Pablo) Laborde, con el análisis de celulares; luego con peritos que levantaron huellas y evidencias y, a continuación, la perito socopométrica”, que se referirá a la pericia que comparó las suelas de los calzados secuestrados a los imputados con la huella hallada en el rostro de Fernando.

Pablo Laborde, el secretario del Ministerio Público Fiscal reconstruyó la secuencia del crimen y continuó su testimonio del día de ayer.

Frente al TOC N°1 el investigador detalló el análisis de los teléfonos de los imputados, que fueron incautados en el allanamiento del 18 de enero de 2020.

“Le pegaron a uno”; “estoy yendo a la casa, vengan”, “estoy acá cerca donde está el pibe y están todos ahí a los gritos, está la policía, llamaron a la ambulancia… caducó“, “chicos no se cuenta nada de esto, a nadie”, fueron algunos de los mensajes que reprodujo Laborde frente a los jueces, además de fotografías de algunos de los imputados comiendo en un McDonald’s tras el crimen.

El instructor también exhibió mensajes de los acusados cuando la policía fue a buscarlos a la casa que alquilaban en Villa Gesell a las pocas horas del asesinato: “Policía afuera”, “sí, mal”; “está la poli”, “salgamos”, fueron algunos de ellos.

Entre los teléfonos analizados en la investigación figura el iPhone 3 negro de Máximo Thomsen (23), quien se negó a entregar la clave de acceso; otros cinco teléfonos de la misma marca que pertenecían a Lucas (23) y Luciano Pertossi (21), Matías Benicelli (23), Alejo Milanesi (22) y Juan Pedro Guarino (21), cuyo equipo “7 Plus”, de color negro, tenía la pantalla astillada y una funda de los All Blacks.

Los peritajes incluyeron también al Motorola G4 Plus de Enzo Comelli (22), quien fue señalado por testigos como uno de los que golpeó a Fernando; un Huawei perteneciente a Blas Cinalli (21), y el Huawei BLL23 gris con funda negra y pantalla astillada de Ciro Pertossi (22).

El primer teléfono en ser analizado fue uno marca iPhone “que vino con el nombre de Matías Benicelli”. 

“Pudimos corroborarlo porque estaba asociado a la cuenta de Gmail con su nombre y apellido. En dos días hizo 5735 movimientos”, precisó Laborde.

“¿Qué son movimientos?”, preguntó Burlando.

Laborde contestó: “Mensajes, fotos, ubicaciones, todo lo que se puede hacer con un teléfono y que quedó registrado en orden cronológico. Yo aislé los movimientos que generó el usuario”.

A su vez detalló que Benicelli  compartía un grupo de WhatsApp con los imputados llamado “Delboca3″ y mostró el diálogo entre los rugbiers antes de llegar a Le Brique y después de la golpiza. 

“Estamos en la barra”, escribió Enzo Comelli a las 3.33 am. A las 3.48 Máximo Thomsen les decía: “Vengan, estamos re instalados”. Luego se reprodujo el repudiable audio de Lucas Pertossi de las 4.55, posterior al ataque a Fernando: “Estoy acá cerca donde está el pibe y están todos ahí a los gritos, está la policía, llamaron a la ambulancia… Caducó”.

Fue Ciro Pertossi el que a las 6.06 indicó a sus amigos: “Chicos no se cuenta nada de esto a nadie”.

Laborde procedió luego a analizar el celular de Ciro Pertossi y la conversación con una joven a las 5 de la mañana: “Nos sacaron, nos agarró la policía y nos soltaron”, le escribió el rugbier.

“What, ¿¿qué??”, dijo ella. A LAS 5.18 él le respondió: “Cuando volvamos les contamos”.

“No hagan cagadas”, replicó la joven.

Minutos después se registró otra conversación de Pertossi con una tal “Ana”.

“Ciro, contestame. Ya sé que estabas durmiendo perdón. Machu y Enzo mataron un pibe”, escribió la chica, en referencia a Máximo Thomsen y Enzo Comelli.

“Estamos bien todos. No pasó nada, no te preocupes”, dijo él.

Esa mañana, Ciro Pertossi buscó en Google al menos siete veces los términos: “Villa Gesell Pelea”.

El testimonio de los médicos

Juan Manuel Dávila fue consultado sobre los testimonios brindados el lunes por la médica emergencista que asistió a la víctima en la puerta del boliche “Le Brique” de Villa Gesell y al forense que realizó la autopsia, quienes concluyeron que Fernando “no tenía posibilidad de sobrevida” y que su muerte nada tuvo que ver con las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) que le hicieron, Dávila fue contundente: “No tenemos ninguna duda de que lo que los médicos explicaron es lo que ocurrió”.

Con información de Télam e Infobae.