Franco Outeda se encontraba en un zanjón y familiares se presentaron en la escena pasadas las 14 de este martes.

La investigación por la muerte de Franco Outeda, el joven de 32 años que fue hallado sin vida este martes en un zanjón de Las Heras, avanzó en las últimas horas en la Unidad Fiscal de Homicidios con una teoría que apunta más a un hecho accidental que doloso.

Un informe preliminar del Cuerpo Médico Forense determinó que las lesiones que presentaba el cuerpo son compatibles con una caída, lo que alejó —en las primeras horas de instrucción— la hipótesis de un crimen y orientó la pesquisa hacia un accidente fatal.

Trascendió que el expediente liderado por la fiscal Claudia Ríos está caratulado como averiguación muerte, y que aún restan estudios complementarios para establecer con precisión el motivo del deceso. “Las escoriaciones en el rostro son compatibles con una caída”, detallaron fuentes oficiales, aunque aclararon que habrá que esperar los resultados anatomopatológicos para una conclusión definitiva.

Outeda había sido reportado como desaparecido el domingo 11 durante la madrugada, tras salir corriendo y exaltado de la casa de su suegro, en el barrio Jardín del Challao, donde se celebraba el cumpleaños de este hombre.

Desde entonces, familiares y efectivos policiales desplegaron un amplio operativo de búsqueda, que concluyó dos días después con el hallazgo del cuerpo en un zanjón de las calles Boulogne Sur Mer y Santa Rosa.

Hallazgo en Las Heras

El cadáver fue encontrado por el propio padre del joven, acompañado por otros allegados que colaboraban con los rastrillajes. La víctima yacía boca abajo, sin remera y con el rostro cubierto de barro, en una zona de difícil acceso.

La escena generó dudas desde un primer momento, ya que los peritajes iniciales sugirieron una posible caída a varios metros de altura, pero también se mencionaron marcas que podrían corresponder a arrastre.

Ante esas circunstancias, la fiscal Ríos ordenó una necropsia para descartar lesiones provocadas por terceros, como golpes, heridas cortopunzantes o impactos de bala. La sospecha de un posible homicidio se sostuvo durante las primeras horas de la causa, en parte por versiones sobre conflictos previos en el entorno de la víctima. Incluso, se dispuso una custodia en el domicilio de su pareja, ante el temor de represalias.

Este miércoles, los investigadores no descartaban ninguna hipótesis, pero el informe forense preliminar permitió encauzar la causa como una muerte accidental. El expediente sigue en etapa de recolección de pruebas y declaraciones testimoniales, a la espera de los estudios toxicológicos y los análisis complementarios que terminarán de esclarecer cómo murió Franco Outeda.