Alex Díaz, el chico asesinado en el oeste de Capital.

Trabajando como albañil o metalúrgico. Padre de una pequeña de seis meses y en pareja. Viviendo con su abuela paterna en el barrio Olivares de Ciudad porque su patrón lo pasaba a buscar para ir a trabajar todas las mañanas. Alex Gonzalo Gabriel Díaz tenía 17 años y fue asesinado de tres balazos en la espalda hace poco más una semana.

El sospechoso fue detenido y quedó a disposición de la Justicia Penal de Menores. Pero el caso está lejos de estar cerrado. Investigado inicialmente por el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, pasó a manos de otro representante del Ministerio Público, Gustavo Farmache, porque también es menor de edad.

En las últimas horas, hubo novedades sobre el Leito, el chico de 17 años que fue capturado doce horas después del hecho de sangre en la casa de su padrastro en Luján por efectivos de la Unidad Investigativa de Capital.

Además de que Farmache dictaminó y recomendó su internación en la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil (ex Cose) y una jueza así lo determinó, la familia de la víctima del joven Díaz recibió amenazas a través de las redes sociales.

En la citada y otras barriadas de la zona, los parientes y amigos del joven padre asesinado desconocen los motivos que llevaron al Leito a perpetrar el ataque. Se sabe que llegó en una bicicleta el jueves 12 por la noche y que accionó si parar la pistola que llevaba. Lo hizo once veces a una distancia no muy lejana. Tres proyectiles que impactaron en la espalda de la víctima y un amigo que presenció todo se transformó en el testigo más destacado de la instrucción.

Identificó al Leito como el autor y por eso los policías de Investigaciones lo identificaron a las pocas horas, luego de que se constatara el deceso de Díaz, quien fue llevado hasta el Hospital Lagomaggiore pero no resistió luego de ser intervenido quirúrgicamente.

A las pocas horas de la captura, un allegado al presunto homicida -sería un hermano- utilizó su perfil de Facebook para enviarle un mensaje a la familia de la víctima. Palabras más, palabras menos, en un mensaje repleto de errores ortográficos, pero direccionados al entorno de Díaz, escribió: “Ahora lo creen santo. Se cansó de hacerse el tira tiro…”. Y agregó: “…Mi hermano se entregó, si quieren guerra, bueno, acá estamos. No se olviden que en la calle siguen teniendo familia, es así. Fíjense lo que hacen”.

El mensaje amenazante en las redes.

En las barriadas de la zona y también algunos investigadores sostienen que el crimen de Díaz está vinculado con los conflictos entre bandas juveniles del oeste de Capital que vienen profundizándose desde hace meses en ese sector. Se basan en las relaciones que hacen entre las personas heridas o fallecidas y los personajes que han caído detenidos por esos hechos.

Por citar un caso testigo, nombraron un hecho ocurrido la tarde del lunes 23 de octubre del año pasado, que tuvo como víctima a Diego Alejandro Aveiro, de 28 años. Este hombre circulaba en moto con su pareja por el barrio San Martín cuando fue atacado a balazos.

Aveiro es uno de los hermanos del menor detenido por el asesinato de Díaz. Salvó su vida de milagro y quedó en silla de ruedas. Es más, pesquisas que hablaron con este diario sospechan que podría ser el autor del mensaje amenazante contra la familia del joven asesinado la semana pasada, tomando el control de su perfil de Facebook después de ser atrapado en Luján.

Lo cierto es que el móvil del asesinato de Díaz no está del todo claro en la instrucción. Existen varias versiones y pocas certezas para encaminar una hipótesis concreta. Por lo que aportó el testigo directo, se encontraban sentados en la puerta de la casa de la abuela de la víctima cuando llegó un sujeto encapuchado que se movilizaba en bicicleta.

Prácticamente, no habló pero estaba decidido a matar. Sacó una pistola y comenzó a disparar sin parar. La víctima intentó alejarse pero tres impactos dieron en su espalda. Llamaron al 911 y la víctima fue llevada al Hospital Lagomaggiore.

Díaz, un joven querido en las barriadas del oeste y destacado jugador de fútbol -jugaba de arquero- ingresó con paro cardíaco y los médicos de guardia lo estabilizaron. Pasó a quirófano pero durante el transcurso de la madrugada falleció por las lesiones que presentaba.