Una banda dedicada a la venta de drogas en barrios del la capital de La Rioja fue desarticulada tras una serie de allanamientos simultáneos realizados por la División Unidad Operativa Federal (DUOF) local.
La causa se inició a partir de una denuncia anónima, que alertó a las autoridades sobre una red narco con fuerte presencia territorial y logística interprovincial.
La investigación fue dirigida por el juez federal Daniel Herrera Piedra Buena, mientras que la comisaria María Rosa Palacios, a cargo de la unidad operativa, lideró las tareas que culminaron con la desarticulación de una estructura que, hasta ahora, había logrado operar con impunidad.

Las tareas de inteligencia permitieron identificar tanto a los distribuidores locales como a los proveedores, que operaban desde la provincia de Misiones.
Según trascendió, los traficantes se desplazaban en un vehículo de alta gama y utilizaban a un niño como “pantalla” para evadir controles policiales en su trayecto hacia La Rioja.
Como resultado del operativo, se ejecutaron cuatro allanamientos que derivaron en el secuestro de una importante cantidad de estupefacientes, teléfonos celulares, un Peugeot 208 y una suma considerable de dinero en pesos y dólares.
Además, se logró desmantelar un búnker utilizado para la venta minorista de drogas y detener a los tres integrantes de la banda: dos mujeres y un hombre, todos puestos a disposición de la Justicia Federal.
