Un hecho ocurrido la tarde de este miércoles en el barrio Renacer de Maipú comenzó a ser investigado por el Ministerio Público con análisis de testimonios y otras pruebas físicas, debido a que tres policías fueron acusados de ingresar sin orden judicial a una vivienda para luego sustraer dinero en efectivo de una familia, entre otros bienes.
El episodio ocurrió por la tarde en la manzana F de esa barriada, ubicada en la zona de la Triple Frontera, hacia el este de calle Terrada, pero no estaba del todo claro porque los uniformados aseguraron durante una medida que ordenó el fiscal del caso la madrugada de este jueves que no se metieron y que, en realidad, iban a en búsqueda de un joven que portaba un arma de fuego.
La información a la que accedió El Sol señala que la propietaria del domicilio, Carina Pacheco, denunció que entre las 18 y 18.10 del miércoles una Toyota Hilux azul llegó hasta su casa con tres efectivos policiales a bordo.
Por lo que le aportó un testigo (vecino), se trataba de dos hombres y una mujer vestidos con uniforme marrón similar al de la Policía Rural. Sin exhibir documentación ni autorización, dijo que patearon la puerta de ingreso y revisaron la vivienda en presencia de otros habitantes del sector, que también fueron testigos directos de la situación.
La denunciante agregó que durante los 25 minutos que permanecieron en el interior, los uniformados destrozaron varios electrodomésticos, incluyendo un televisor y un microondas. Sin embargo, no pudieron acceder al patio trasero debido a la presencia de un perro dogo argentino que les impidió el paso. Además de los daños, Pacheco aseguró que le robaron 535.000 pesos que tenía guardados en dos sectores distintos de la casa: 500 mil en un sitio y el resto en otro, en una media.
La mujer detalló en su denuncia que no se encontraba en la vivienda, ya que estaba en el centro. Al ser notificada por sus vecinos, tomó un taxi y regresó lo más pronto posible, pero los policías ya se habían retirado. Según los testigos, los efectivos primero estuvieron 15 minutos en el domicilio dejando la camioneta encendida y luego apagaron el rodado antes de marcharse y permanecer otros 10 minutos.
El vecino que fue testigo clave, se acercó a preguntar qué estaba sucediendo y uno de los policías le respondió que se trataba de un allanamiento, ordenándole que regresara a su propiedad, aseguró la denunciante.
Pacheco se dirigió a la Subcomisaría Lorenz, ubicada a pocos metros hacia el oeste en el barrio Los Alerces, para informar lo sucedido. Los policías de guardia manifestaron su inquitud y sorpresa ante los dichos de la mujer, ya que no se habían enterado ni les habían comunicado alguna novedad sobre un procedimiento en la zona.
Al mismo tiempo, cuando el caso ya comenzaba a preocupar a las autoridades, una ayudante fiscal fue notificada de la situación y se dirigió hasta la escena, ordenando la intervención de Policía Científica en búsqueda de pruebas, que trabajó entre las 21.30 y la 1 de este jueves, principalmente levantando huellas dactilares.
Con el correr de las horas, la camioneta utilizada y que habían visto los testigos fue identificada, así como los policías que participaron del procedimiento, a quienes se les retiró el arma como indica el protocolo y notificó que había una investigación para intentar determinar lo sucedido horas antes.




Hubo una medida nocturna en la base de la Policía Rural y estos afirmaron que se encontraban en persecución en búsqueda de un hombre armado y que nunca ingresaron al domicilio, direccionando su declaración a una versión distinta a la aportada por la denunciante.
Ante las sospechas que generó el caso, el fiscal Oscar Malla (Robos, Hurtos y Sustracción Automotores) dispuso una serie de medidas buscando esclarecer lo sucedido.
Entre ellas se encontraban el desgrabado de lo que registró la cámara de seguridad de la movilidad policial (la 3783, aportaron fuentes de la causa) y también del CEO, debido a que previamente al procedimiento en la vivienda del barrio Renacer se habría informado un tiroteo en el sector, que podría estar relacionado con la búsqueda del sujeto armado.
Para los investigadores del caso, “todo se va a resolver con lo que registró la cámara de la movilidad” y con lo aportado por el testigo principal. A pesar de una citación, no había comparecido a aportar su versión en sede judicial hasta este jueves por la noche, llamando la atención de los pesquisas.
Por último, agregaron: “Es raro y cuesta creer que policías hayan ingresado a plena luz del día a la casa y ante la vista de todos para robar el dinero, y para dañar los electrodomésticos. Por eso esperamos que puedan revelar las pruebas y recibir más declaraciones”.
