“Que se agoten todos los recursos”, esa fue la orden que dieron las autoridades judiciales en medio de la búsqueda de un niño de 11 años en Guaymallén, quien desapareció luego de salir de la escuela Nº 1-024 Manuel Videla.
La denuncia de paradero del estudiante encendió las alarmas policiales y generó preocupación, ya que en un principio se pensó que el menor había sido víctima de un secuestro. Por eso, decenas de efectivos participaron de los rastrillajes y demás tareas para localizarlo. Finalmente, lo encontraron en la zona del Mendoza Shopping y se confirmó que llegó hasta allí por sus propios medios, sin ser víctima de ningún tipo de delito.
La información a la que accedió El Sol señala que todo comenzó pasadas las 18 cuando la madre del pequeño se dirigió a retirarlo hasta el establecimiento educativo de calle Solari, en el distrito de Rodeo de la Cruz.

La mujer esperó algunos minutos a que su hijo saliera del edificio, pero nunca apareció. Por eso, le consultó a una docente, quien le dijo que el niño había sido retirado por un adulto que, aparentemente, no era de su grupo familiar.
Rápidamente, la progenitora se comunicó con la línea de emergencias 911 y alertó sobre la situación, dando inicio a un intenso operativo policial en el que participaron efectivos de la Comisaría 35ª, la Unidad Investigativa Departamental Guaymallén (UID), División VANT (Vehículos Aéreos No Tripulados), Cuerpo de Canes, Cámaras de Guaymallén.
A partir de las primeras averiguaciones surgió una versión que contradecía a la inicial, ya que otros testigos aseguraron que el alumno buscado se retiró por sus propios medios junto a un compañero. También llegaron al dato de que ambos fueron vistos en un persa de la zona comercial de Rodeo de la Cruz, ubicada sobre calle Bandera de Los Andes.
Frente a eso, los funcionarios se dirigieron hasta ese lugar, acompañados por los padres del niño, pero no lo encontraron allí. La búsqueda continuó por las inmediaciones, en plazas y canchas de fútbol, pero el pequeño seguía sin aparecer.
Ya con la intervención de un ayudante fiscal de turno de la Oficina Fiscal Nº 1 de Guaymallén, se trasladó a los padres del menor y también a los directivos de la escuela a la que asiste para tomarles declaración testimonial.
Al mismo tiempo, desde el Ministerio Público Fiscal dispusieron “que se agoten todos los recursos”, con el objetivo de dar con el paradero del niño, por lo que se alertó sobre la situación a todas las dependencias del departamento.

En medio de las intensas tareas, un policía que cumplía servicios extraordinarios en el popular centro comercial Mendoza Shopping, se comunicó con el CEO y alertó que una mujer notó la presencia del alumno desaparecido en la zona de playa de estacionamiento y que lo reconoció por las publicaciones en las redes sociales.
Frente a eso, personal de la Comisaría 35ª se desplazó hasta ese lugar, junto con el comisario inspector Aldo Soria, jefe departamental de Guaymallén. Los uniformados dieron con el menor y constataron que estaba en buen estado de salud, pero se mostraba conmocionado por la situación.
Efectivos de la citada dependencia trasladaron a los padres del niño hasta el lugar y se produjo un emocionante reencuentro, relataron fuentes allegadas al hecho. Al parecer, el pequeño había tenido malas notas en sus exámenes y tenía de que sus progenitores se enojara, motivo por el cual no fue a su casa y se dirigió a los juegos del Mendoza Shopping, según la declaración del menor en sede judicial.
Una vez constatado que el chico no había sido víctima de un ilícito, se dieron por finalizadas las actuaciones policiales y judiciales en la causa.
