El niño tiene 7 años y resultó herido la tarde de este domingo tras quedar en medio de un tiroteo en el barrio Los Ceibos, de Guaymallén, mientras jugaba con otros chicos en la vereda, cerca de su casa. Fue trasladado al Hospital Notti y debieron intervenirlo quirúrgicamente: trascendió que la bala se alojó en su médula espinal y quedó internado en Terapia Intensiva para un monitoreo constante. Se despierta con dolor y no puede mover una pierna.
Su familia habló con El Sol acerca de lo sucedido mientras hacían “guardia” en el pediátrico y pidió que encuentren a los autores del hecho.
El hecho ocurrió a las 18.30, cuando el pequeño -se reserva su identidad por ser menor- se encontraba jugando con unos amigos cerca de su vivienda, ubicada por la calle Víctor Hugo, entre Malvinas Argentinas y Correa Saa. Un tío y su madre estaban en la esquina vendiendo flores al momento del incidente.
La mamá de la víctima, Samantha, narró que arribó un vehículo gris -el cual vendría desde Gomensoro, donde está el Polideportivo Poliguay– y un hombre robusto se bajó e ingresó a un domicilio de la cuadra.
Detrás venía un Peugeot blanco, al parecer persiguiéndolo, con dos sujetos a bordo. Uno de ellos abrió fuego y baleó la morada. Los plomos también impactaron en un rodado Chevrolet Meriva y una de esas balas dio en la criatura.

Su tío Daniel , quien también se encontraba en el nosocomio, contó que corrió para socorrer a su sobrino y fue quien le practicó los primeros auxilios. Cuando comenzó a revisarlo, notó un hoyo en su espalda e inmediatamente se dio cuenta de que “se trataría de una pistola calibre 22”, ya que la bala presentaba orificio de entrada sin salida, tal como señaló.
Acto seguido, presionó el punto sangrante con sus manos para evitar la hemorragia y lo trasladaron hacia el hospital pediátrico. Al llegar, médicos de guardia lo asistieron y diagnosticaron la herida por arma de fuego en zona pélvica.
A partir de una cirugía, eliminaron los fragmentos del proyectil y lo dejaron en terapia intensiva para observación constante.
Uno de los médicos de guardia le dijo a Daniel que, gracias a su intervención, el niño no perdió demasiada sangre y eso permitió salvarle la vida.
Su tía Cinthia, también habló sobre el hecho y confesó que su sobrino se mantuvo consciente en todo momento y que, al finalizar la operación, “estaba muy dolorido”, por lo que debieron mantenerlo sedado. “Una de sus piernas no presenta movilidad por una lesión en la médula”, detalló.
El grupo familiar y amigos cercanos explicaron que el objetivo principal para la recuperación es que el pequeño sea trasladado a sala común para luego recibir el alta médica.
También difundieron hecho ocurrido por redes sociales para pedir justicia y tratar de encontrar un nuevo alquiler para la madre y sus dos hijos, ya que por un tiempo el menor herido no va a poder subir las escaleras del departamento donde vive actualmente.
Tanto la madre como su círculo más íntimo coincidieron en que nunca habían vivido algo así en el barrio y explicaron que pasan las horas con temor. “Tenemos miedo por otra balacera; por eso pedimos más seguridad y que la policía identifique a los autores”.
Una de las amigas de la mamá recordó el crimen de Tiago Melchori, de 5 años, ocurrido en febrero de 2022. Mencionó que ella fue testigo de lo sucedido y acompañó al menor en un vehículo particular hasta el nosocomio, donde finalmente llegó sin vida.
Por el ataque del domingo, no hubo detenidos. Fuentes policiales y judiciales detallaron que se levantaron vainas servidas y que se encontraban en proceso de análisis y cotejos. También detallaron que buscaban identificar las patentes de los vehículos en los que se movilizaban los agresores y también más testigos que aporten cómo fueron los minutos previos y posteriores a la balacera, con el objetivo de intentar detenerlos y conocer la raíz del conflicto.
