Marcelo Gastón Mendoza Carrizo tiene 32 años y desde que cumplió la mayoría de edad su vida estuvo ligada al ambiente delictivo. En 2011 tuvo su primera condena y en la última década pasó más de siete años en prisión. Siempre que salió, tardó poco tiempo en volver a ser atrapado.
Hace una semana, este “reincidente serial” fue capturado e imputado junto con Gabriel Alejandro Romero Brasil (36) por el crimen del fletero Juan Mauricio Villanueva, ocurrido durante un asalto a comienzos de abril en Guaymallén.
Un mes y 15 días antes, Mendoza había quedado en libertad el mismo día en que fue sentenciado por un robo simple agravado por la participación de un menor.
Por esa causa recibió el 10 de marzo una pena de dos meses y dos días tras reconocer la autoría durante un juicio abreviado inicial.

A esa instancia se llegó a través de un acuerdo entre el fiscal de Robos y Hurtos Daniel Sánchez Giol y la defensa de Mendoza, quienes contaron con el aval de La jueza Eleonora Arenas, del Juzgado Penal Colegiado Nº1.
Para alcanzar ese pacto entre las partes, se tuvo en cuenta una actitud poco usual por parte del acusado: le devolvió a la víctima el dinero que costaba la bicicleta que le robó.
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La información a la que accedió El Sol sostiene que el asalto ocurrió durante los primeros días de enero, cuando Mendoza y un sobrino suyo, menor de edad, asaltaron a un chico y le sustrajeron el rodado en Maipú.
Al parecer, el familiar de Mendoza conocía a la víctima, por lo que reconoció y aportó las identidades de ambos a los detectives del caso.
Los sabuesos de Investigaciones no tardaron en detener a Mendoza, pero, cuando allanaron su domicilio, no lograron recuperar la bicicleta sustraída.

En plena investigación, el detenido recibió el beneficio de la prisión domiciliaria, con la condición de que debía ser monitoreado con una pulsera electrónica.
Al mismo tiempo, la víctima le había manifestado a las autoridades que lo único que le importaba era recuperar el dinero que le había costado el biciclo.
A sabiendas de eso, Mendoza accedió a transferirle unos 80 mil pesos al propietario del rodado y teniendo en cuenta esa acción, su defensa negoció el juicio abreviado con la Fiscalía, revelaron fuentes allegadas a ese expediente.
Básicamente, el acuerdo consistía en que el acusado quedara libre el mismo día del debate, recibiendo una condena por la cantidad de días que llevaba privado de la libertad por esa causa: dos días y dos meses de encierro.
Teniendo en cuenta que el mínimo para el delito que se le había imputado era de un mes y un día de prisión, el fiscal Sánchez Giol consideró apropiado el arreglo y contó con el respaldo de la jueza Arenas, añadieron las fuentes.
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Exactamente diez días después de que Mendoza volvió a las calles, el domingo 10 de abril, Villanueva fue asaltado cuando llegaba junto a su madre a su casa de calle Gutenberg al 2300, en Belgrano.
Fue cuando la víctima estaba abriendo el garage para guardar su Nissan Frontier gris, que dos maleantes se subieron a la camioneta en marcha y tiraron al asfalto a su progenitora, que esperaba sentada del lado del acompañante.
Cuando el hombre advirtió la situación, los autores aceleraron para iniciar su escape. Villanueva pensó que su madre continuaba subida en el vehículo, por lo que corrió y se colgó de la cajuela.

Los asaltantes hicieron algunos metros y uno de ellos le propinó al fletero un disparo en el pecho, arrojándolo a la calle en el cruce de Gutenberg y Los Álamos.
Villanueva quedó internado en grave estado y fue inducido a un coma farmacológico después de que lo intervinieron para retirarle el plomo.
Mientras luchaba por su vida, su camioneta fue hallada el martes 12 prendida fuego en un descampado de calle Bufano, en Las Heras.
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Una semana más tarde, el martes 19, Villanueva falleció en el Hospital Central y la investigación se profundizó.
Con el paso de los días, las pistas condujeron a los detectives hacia Mendoza y Romero, quienes fueron capturados el lunes 26.
La fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien lidera la pesquisa, imputó a ambos por homicidio criminis causa, delito que prevé como única pena la prisión perpetua.
