El abogado Francisco “Chato” Álvarez fue detenido la tarde de este lunes por orden de la Justicia Federal por ser sospechoso de formar parte de la asociación ilícita que se dedicaba al cobro de coimas a cambio de beneficios judiciales. Según la investigación, esa banda está liderada por el juez federal Walter Bento.
El abogado integra círculo de contactos más íntimo de Bento; es vecino suyo en el barrio de Palmares y, además, es esposo de una funcionaria judicial que tenía un cargo en la Cámara Federal y que fue desplazada a la Justicia Federal Civil con el fin sacarla edificio de Avenida España y Pedro Molina, una vez que avanzó la investigación.
Fue atrapado por efectivos de Investigaciones de Mendoza en Capital Federal, minutos después de las 16.30 y luego de un seguimiento de dos días.
Esta nueva detención se da luego de que la causa tuviese el tercer secreto de sumario decretado a partir de la aparición de un testigo clave que aportó datos relevantes para el avance del expediente. Entre esa información se encuentran los vínculos de Álvarez con Bento y su rol en la supuesta estructura criminal.
Para los investigadores, el “Chato” Álvarez tenía un rol clave a la hora de contactar a personas imputadas por delitos federales -especialmente de contrabando- y hacer los nexos necesarios para la operatoria del cobro de coimas.
Álvarez, además de ser un hombre de extrema confianza de Bento, tenía una estrecha relación con Diego Aliaga, el despachante de aduana que fue secuestrado y asesinado el año pasado y que, de acuerdo con la reconstrucción del funcionamiento de la banda judicial, oficiaba de lobbista y valijero del juez federal.
En el inicio de la investigación contra Bento, Álvarez fue acusado solamente por falso testimonio. Sin embargo, la Cámara de Apelaciones entendió que no había motivos para dejarlo imputado. Con las nuevas pruebas, su situación cambió por completo.
