A un paso de la etapa final del juicio por el crimen del abogado Adolfo Moreno, ocurrido en Guaymallén en junio del 2012, los dos imputados se encuentran comprometidos en la causa. En la segunda jornada del debate, efectivos policiales detallaron el momento de la detención de Fabián Raimundito Vega (27), quien comparte el banquillo de acusados junto a Rita Cecilia Giménez (29).
Los uniformados que se desempeñan en el Este mendocino, donde los acusados eran conocidos por perpetrar varios delitos contra la propiedad, coincidieron en varios puntos del relato. Efectivos de la Unidad Investigativa de San Martín y de la Comisaría de ese departamento se encontraban haciendo guardia en la casa de un familiar de Raimundito, en Fray Luis Beltrán, durante junio de 2012.
El 15 de ese mes, la propietaria, quien es tía del acusado y será la último testigo en declarar en el juicio, salió a la calle y divisó a los efectivos, que tenía un dato aportado por Inteligencia Criminal. “Nos manifestó que su sobrino estaba herido de bala y tenía miedo que muera esa noche, por lo que nos pidió que entremos”, explicó ante el Tribunal el policía de Investigaciones, Manuel Suárez.
Walter Cabrera amplió que, si bien estaban siguiendo con escuchas telefónicas al joven por otros delitos cometidos en la zona, no sabían que se encontrarían con Vega en el interior del domicilio. El joven estaba malherido, ya que tenía una herida de bala con orificio de entrada en su hombro y de salida en la espalda. Esta lesión se la produjo la víctima fatal del hecho antes de ser acribillado, según sostiene el expediente.
Pero lo que más llamó la atención de los policías fueron las pocas palabras que lanzó el herido: “Yo no maté a nadie, fue ella. Yo llevaba la picana”. Sin embargo, en la jornada del martes, la esposa de Moreno declaró que era el hombre quien llevaba la pistola y la mujer un artefacto similar a una picana.
“Yo no maté a nadie, fue ella. Yo llevaba la picana”
Si bien Raimundito tenía una novia, que estaba embarazada y vive en Montecaseros, de las escuchas telefónicas surge que tenía un “affaire” con Rita Giménez, según detalló el oficial Walter Cabrera. “Él era una persona que se jactaba de tener armas y realizar asaltos violentos. Varias veces escuchamos a ella que se emocionaba y le decía: ‘llevame, llevame’”, agregó.
La escena del crimen
Otra de las personas que compareció ante el tribunal presidido por Robero Uliarte –secundado por Laura Guajardo y Eduardo Martearena- fue Luis Héctor Manzur, quien conocía al letrado Moreno por el club Tiro Federal y fue el primero en acudir a su casa, tras enterarse del crimen por medio del hijo de la víctima.
El hombre sirvió como testigo del trabajo de Policía Científica en la habitación de esa vivienda sobre calle Mármol al 780, de Dorrego. “Vi manchas de sangre en el dormitorio, entre la cama y la mesa de luz. Hicimos un recorrido y seguían por la vereda hasta la vuelta, donde hay una estación de servicio. Había una mancha de una mano contra una pared y otra en el suelo”, recordó.
En la pieza había “tres disparos en el techo. El personal sacó la madera y eran del calibre del revólver de Moreno. Tenía una bata de baño blanca”.
Manzur destacó que el abogado, que en otrora fuera defensor del ex magistrado Otilio Romano, era “una persona desinteresada, que lo material no lo afectaba. Era muy generoso. Sabía negociar muy bien, no le eran desconocidos los códigos de sus agresores. Si tomó esta decisión extrema, debe haber sido para defenderse. Creo que tiró herido porque la trayectoria de los disparos muestra claramente que estaba mareado”.
“Moreno sabía negociar muy bien, no le eran desconocidos los códigos de sus agresores. Si tomó esta decisión extrema, debe haber sido para defenderse”
En sintonía, Víctor Cruz, otro amigo de la víctima del club Tiro Federal, aseguró que en esa institución “tirábamos con armas antiguas que se cargaban por la boca. Pistola y revólver no usábamos. Moreno era buena gente, buen amigo y no era tacaño. Daba clases en la escuela Normal y no cobraba el sueldo, lo donaba para algún alumno que brillara y no tuviera posibilidades. No era agresivo”.
En la mañana del jueves se espera la presencia de la tía de Raimundito para que preste declaración y luego se realizarán los alegatos. Por la parte acusatoria se encuentran el fiscal de Cámara, Darío Tagua, y el abogado querellante, Alberto Aguinaga. Por la defensa, Flavio Ávila patrocina a Rita Giménez y el defensor oficial, Rafael Manzur, a Raimundito Vega.
Acribillado
En la madrugada del 13 de junio del 2012, una pareja ingresó a la casa del reconocido abogado penalista, Adolfo Vicente Moreno (60) se levantó minutos antes de las 6 para preparar el desayuno. Minutos después, se encontró con dos ladrones armados que ingresaron al domicilio con intenciones de asaltarlo. Los delincuentes encañonaron a la víctima y la trasladaron hasta la habitación donde todavía dormía su esposa. Moreno alcanzó a sacar un revólver calibre 357 e hirió a uno de los asaltantes, pero fue acribillado de tres disparos que le quitaron la vida a los pocos minutos.
