El crimen de Julieta González, la joven de 21 años que fue encontrada a la vera de la vieja ruta 7 en Cacheuta, Luján, se centra en su círculo íntimo.
El hallazgo ocurrió alrededor de las 10 cuando un maquinista que trabaja en la zona cercana al penal de Almafuerte vio un cuerpo a un costado de la ruta. Al acercarse constató que se trataba de una chica y de inmediato dio aviso al 911.
Cuando los investigadores llegaron al lugar comprobaron que los restos pertenecían a una joven de unos 20 años y que su rostro estaba casi desfigurado por los golpes.
De acuerdo a las características del cuerpo desde un principio sospecharon que podría tratarse de Julieta González, la chica que desapareció de su casa de Maipú el pasado 21 de setiembre. Los restos fueron hallados a unos kilómetros del ingreso a la Destilería, donde un día después de la desaparición la Policía encontró una campera y los documentos de González
A una hora del hallazgo, el hermano de la joven llegó hasta el lugar en compañía de dos primos. La Policía confió que solo logró acercarse a unos 10 metros del cuerpo, y la conmoción le impidió reconocerlo. De todas maneras, la ropa coincidía con la de Julieta.
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Policía Científica trabajó en la zona en búsqueda de huellas de vehículos en los cuales habrían trasladado el cuerpo de la chica.
La joven fue vista por última vez el 21 cuando salió de su casa de la calle Pescara al 700 donde vive con su madre Susana y uno de sus hermanos. La mujer, policía que presta servicios en la comisaría Décima, contó que su hija la había ido a visitar a la sede policial y tras esto volvió a su casa para bañarse y salir con destino a la casa de una amiga, lugar al que nunca llegó.
Para Susana las sospechas están puestas en un hombre que sería el novio de la joven, o al menos como lo presentó a sus amigas. Este sujeto sería quien el sábado fue con Julieta a un boliche ubicado en Chacras de Coria. Para los investigadores, en cambio, se trataría de otro sujeto con el que también habría mantenido una relación amorosa.
“Es muy reservada, no me contaba con quién salía”, dijo la mujer este lunes en declaraciones a El Sol.
El hombre al que apunta la mujer, cuñado de un policía, se presentó a la fiscalía y se despegó del hecho. A pesar del hermetismo que reina en la causa, los pesquisas pusieron el foco en el segundo hombre, con quien Julieta habría comenzado una relación.
Por otro lado, estiman que el celular se lo habrían robado quienes transitaban por la zona de la Destilería y, en principio, no tendrían relación con el crimen.
