El 20 de noviembre de 2015, Guadalupe Codes murió en medio del tratamiento oncológico que estaba después de que ese mismo año le diagnosticaron leucemia.
El caso provocó un fuerte impacto e indignación en la sociedad mendocina, ya que dos médicas del Hospital Español que estuvieron a cargo de la administración de sus medicamentos quedaron en la mira por presunta mala praxis y terminaron imputadas por el deceso de la niña.
Casi seis años y medio después, arrancó esta semana el juicio oral y público contra las profesionales de la salud. La segunda jornada, celebrada el martes en el Polo Judicial, contó con los testimonios de los padres de la víctima Andrea Ramírez, quien viajo desde España, y Mauricio Codes, que lo hizo a través de videoconferencia.
Pero la declaración que podría ser crucial y marcará el resto del debate fue el de la pediatra Andrea Piatti (41). La profesional de la salud sostuvo que no alcanzó a inyectarle a través de la médula a la niña la jeringa que contenía vincristina, un medicamento de quimioterapia utilizado para combatir diferentes tipos de cáncer y que sólo debe administrarse vía intravenosa.

Justamente, la acusación contra las médicas sostiene que la aplicación de ese fármaco en la médula espinal fue lo que provocó la muerte de Guadalupe semanas más tarde.
En ese sentido, Piatti relató con detalles el procedimiento que se debe realizar previo a la administración de ese tipo de drogas y responsabilizó a su colega, Viviana Bacciedoni (56) -también imputada en la causa- de haber mezclado las jeringas, ya que tres de las aplicaciones -con otros fármacos- debían efectuarse en la médula.
La versión de Piatti sostiene que alcanzó a conectar la aguja, pero que advirtió que se trataba de vincristina y no terminó de suministrarla en el cuerpo de la niña.
Asimismo, afirmó que su colega le consultó si había alcanzado a entrar el medicamento y le aclaró que “no”. Por eso, apuntó contra Bacciedoni y Francisco del Río (jefe de Hemotarapia del nosocomio) por los errores posteriores que se cometieron, con el objetivo de ocultar el incidente.

Incluso, aseguró que Del Río modificó el informe en el que Piatti había admitido que hubo un error al momento de la elección de la jeringa, pero que no se infundió el fármaco.
Piatti también indicó que en el Hospital Español no se cumplían con los protocolos correspondientes, ya que las drogas no se preparaban en quirófanos o salas especiales destinadas a esas prácticas.
Debido a la extensión de los dichos vertidos en el juicio por la pediatra, se debió interrumpir su declaración y continuará el viernes cuando se reanude el debate.
Más allá de eso, las primeras palabras que ofreció Piatti ofreció un pantallazo de lo que se viene en el resto del juicio, en el que se estima que cada una de las imputadas defenderá su propia versión y podría haber serias acusaciones cruzadas, explicaron fuentes allegadas a la causa
En tanto, en las próximas jornadas del debate se espera por la declaración de varios médicos y enfermeras que trabajaban en ese momento en el centro asistencial privado de avenida San Martín: “Cada uno de esos testimonios será clave para conocer lo sucedido”, explicó una fuente consultada.

Dos calificaciones y un reclamo millonario
Las médicas Piatti y Bacciedoni llegaron al debate imputadas por el delito de homicidio culposo, que sostiene la fiscal Andrea Lazo, y con la que arriesgan penas de 1 a 5 años de prisión.
Mientras que el querellante Pablo Cazabán, en representación de los padres de Codes, entiende que las profesionales deben ser condenadas por homicidio simple con dolo eventual, que prevé penas de 8 a 25 años de encierro.
Básicamente, la hipótesis de la representante del Ministerio Público es que hubo un desapego a los protocolos por parte de las pediatras que desencadenó la muerte de la pequeña, pero que fue de manera negligente.

Al contrario, el letrado asegura que a Piatti y Bacciedoni se les representó el posible resultado del deceso de la paciente, conociendo cuál es el protocolo correspondiente para el preparado de la droga, y aun así continuaron con el accionar, por lo que hubo un desprecio por la vida de la niña y de las buenas prácticas clínicas.
Por su parte, los padres de la víctima reclaman una indemnización de 4.480.000 pesos (más intereses) por daños y perjuicios ocasionados a raíz del fallecimiento de su hijita.
Ese expediente, que compromete al Hospital Español y a Del Río, también deberá ser definido por los jueces Agustín Chacón, David Mangiafico y Diego Lusverti, que integran el Tribunal Penal Colegiado Nº 1.
Los hechos
El caso de Guadalupe estalló tras un reclamo que realizó la familia al Hospital Español, donde fue atendida por las médicas a las que acusaron por la colocación errónea en la médula de vincristina, un medicamento que es endovenoso, y que ese accionar complicó su cuadro clínico.
Eso provocó que la niña debiera ser derivada al Hospital Notti, el viernes 28 de agosto de 2016, y quedó alojada en Terapia Intensiva
Durante su internación la pequeña fue atendida por un equipo multidisciplinario integrado por intensivistas pediátricos, hematólogos, neurólogos, clínicos entre otros.
Pese a los esfuerzos, los especialistas nada pudieron hacer por salvar la vida de la pequeña, que falleció el 20 de noviembre de ese año.
