Los menores aprehendidos.

Un intento de robo fue frustrado durante la madrugada de este domingo en el barrio Infanta, en Las Heras, gracias a la rápida intervención de un efectivo que se encontraba de consigna fija en el interior de un auto y al apoyo inmediato de una movilidad de la Subcomisaría Sánchez, cuyos uniformados se dirigieron a la escena una vez que se activó la alerta del CEO. Los sospechosos resultaron ser dos menores de edad, quienes llevaban una réplica de arma de fuego que terminó siendo secuestrada.

El hecho de inseguridad sucedió a las 2.30, cuando el policía apostado cerca de una vivienda del barrio observó a dos jóvenes que caminaban por la zona y advirtió que uno de ellos extrajo de la cintura un arma, aparentemente con la intención de asaltar a un vecino que acababa de llegar junto a su familia después de una fiesta. Justo se encontraban guardando su vehículo.

Ante un inminente golpe tipo “entradera”, el efectivo descendió del rodado donde permanecía y dio la voz de “alto policía”. Para evitar que se concretara el robo y al advertir la exhibición del arma, realizó un disparo disuasivo a zona segura, destacaron fuentes del caso a El Sol. Los sospechosos escaparon corriendo por calle Jorge Luis Borges, mientras el uniformado mantenía contacto radial solicitando apoyo.

Minutos después, dos uniformados de la Subcomisaría Sánchez que patrullaba la zona acudió al pedido y logró interceptar a los malvivientes a pocos metros, una vez que los identificaron gracias a las prendas de vestir que llevaban, las que habían sido aportadas por el policía que evitó la entradera en un primer momento.

Siguiendo el protocolo, los efectivos volvieron a gritar “alto policía” y “tírense al piso”, logrando reducirlos sin que se registraran personas heridas. Ambos fueron identificados y tenían 16 y 17 años.

Durante el palpado inicial no se hallaron armas entre sus prendas, pero tras una inspección del lugar se encontró, en el jardín de una vivienda cercana, una réplica de pistola tipo aire comprimido, de color negro como una “pistola calibre 9 milímetros”, que había sido descartada durante la huida.

El vecino que iba a ser asaltado declaró que, al escuchar el grito del policía, ingresó rápidamente a su domicilio y no sufrió el robo de ninguna de sus pertenencias.

Por disposición del Ministerio Público, se dio intervención a Policía Científica para la pericia de la réplica, se formalizó la denuncia y los dos menores fueron trasladados primero a una dependencia, donde quedaron a disposición de la Justicia, en compañía de sus progenitores, quienes se presentaron ante las autoridades cuando fueron notificados.