La primera vez que sufrió el ataque sexual, la víctima tenía aproximadamente 9 años. El hombre que entraba a su casa era su cuñado, alguien que formaba parte del entorno familiar, una persona en quien se confiaba. No había motivos aparentes para sospechar. Él conocía los movimientos de la familia, sabía cuándo los demás no estaban y aprovechaba esos momentos.

La soledad y la cercanía fueron las condiciones que repitió una y otra vez durante cinco años de sometimiento en un número indeterminado de veces. Pero el caso llegó a la Justicia y este martes el autor de los hechos terminó con una condena de 16 años de cárcel en el Polo Judicial.

Las identidades se reservan para preservar a la menor. Los abusos sexuales ocurrieron en distintos domicilios del departamento de Tupungato. No en un solo lugar ni en una sola ocasión.

La investigación liderada por el fiscal Pablo Fosarolli, logró acreditar que los hechos se extendieron durante cinco años, hasta que la adolescente cumplió los 14. Durante todo ese tiempo, el mecanismo fue siempre el mismo: él esperaba la ausencia de otros integrantes del grupo familiar para actuar.

Uno de los últimos episodios tuvo una consecuencia que ya no pudo ocultarse. La nena quedó embarazada. Meses después dio a luz a una niña.

Fue entonces cuando la historia, que había transcurrido en silencio durante años, comenzó a tomar otra forma.

La causa llegó a la Justicia del Valle de Uco en el 2023, y el representante del Ministerio Público comenzó a reconstruir lo sucedido junto con el fiscal en jefe Javier Pascua.

A medida que el expediente avanzaba, los hechos fueron quedando acreditados. En junio de 2024, el hombre de 35 años fue detenido por personal policial y quedó privado de su libertad. Le dictaron la prisión preventiva y el caso llegó a debate.

Este martes por la mañana, la jueza Carolina Colucci, del Tribunal Penal Colegiado Nº1, homologó el acuerdo entre las partes en el marco de un juicio abreviado. Condenó al hombre a 16 años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado, cometido en perjuicio de su cuñada menor de edad.