access_time 07:22
|
27 de abril de 2021
|
|
Opinión

Los intendentes y Rodolfo Suarez abrieron una puerta a más restricciones

https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1617636311903reuni%C3%B3n%20suarez%20con%20intendentes%20(2).jpg

“Él tiene la información más precisa, yo la que me dan los vecinos y el estar en contacto con ellos”, deslizó, como conclusión del encuentro, uno de los intendentes que fueron parte del cónclave entre el gobernador Rodolfo Suarez, los jefes comunales de toda la provincia y los funcionarios del gabinete de Gobierno directamente involucrados con la pandemia de coronavirus. El comentario vino a cuento de la respuesta que les ha dado el jefe del Ejecutivo a los intendentes que están reclamando más restricciones y que se les ponga un freno o un límite temporal no sólo a la circulación de la gente, sino también a las reuniones sociales y familiares que, entienden, son las que han hecho multiplicar los casos de contagio en el último mes, desde que se confirmara la llegada de la segunda ola.

El encuentro de los intendentes y el gobernador resolvió, como se anunció a su término, sumar una hora a la restricción de circulación nocturna, adelantando su vigencia diaria desde las 23.30 hasta las 5.30. Pareció ser una respuesta insuficiente y con gusto a poco para aquellos que llegaron a la reunión virtual con intenciones de que se le diera una vuelta de tuerca a la estrategia sanitaria provincial, que ha tomado a la economía y a la salud como un todo, integralmente, sin priorizar una sobre la otra como sí sucede a nivel nacional.

Pero, nada está definido ni mucho menos concluido en cuanto a las posibles nuevas medidas que están siendo evaluadas hacia el fin de semana por el Gobierno de la provincia, luego de que el presidente Fernández disponga qué camino tomará la Nación una vez que venza el actual estado de situación, el viernes 30. De ahí en más, Mendoza podría decidir un ajuste que se extendería a todo el territorio.

La clave se ha puesto en lo que Fernández y los gobernadores dispongan hacer luego del encuentro previsto para mañana. El presidente llegará a esa reunión presionado por buena parte de su partido, en particular por quienes están al frente de algunas provincias y, muy especialmente, Buenos Aires, para que se cierre todo y volver a una fase 1 modificada, no tan estricta como la que se aplicó en el 2020, pero no muy lejos de aquella.

Ayer, algunos intendentes le pidieron a Suarez suspender las reuniones sociales, las familiares y limitar la circulación de las personas según su número de DNI. Como está dicho, todo fue descartado, aunque, en suspenso, esperando el desenlace de la situación macro, la que comienza a definirse nacionalmente de mañana en adelante.

Suarez se está manejando con los datos de Salud y con eso intentó tranquilizar a los intendentes más preocupados. Nadal, con el último informe semanal de la situación, dejó ver que la situación se ha ubicado en una meseta con un número relativamente alto de casos, pero con más camas a disposición de las que se tenía algunos días atrás, luego de la incorporación del nuevo mobiliario de Terapia Intensiva al Hospital Central.

A esa descripción responde aquella afirmación del intendente que dijo, al finalizar el encuentro del domingo, que el gobernador tiene la información precisa para tomar las decisiones, aunque él cuenta con la que le dan los vecinos. Es que, en los departamentos, algunos casos se tornan dramáticos, por la espera que han tenido algunos pacientes para conseguir camas críticas para ser tratados y por el impacto propio que producen en la comunidad los casos graves o fatales de tal o cual vecino. Se trata de comunidades que, a diferencia del Gran Mendoza, tienen características muy distintas, donde casi todos se conocen y las noticias de tal o cual contagiado corren a la velocidad de la luz, provocando mucha inestabilidad de ánimo.

En General Alvear ocurre eso, y, además del efecto sicológicamente negativo que ha generado la muerte de personas jóvenes sobre la comunidad, el recurso humano del Hospital Enfermeros Argentinos se encuentra al límite de su capacidad de trabajo, sin posibilidad casi de descanso y con 24 horas a full.

El Gobierno provincial y las comunas han comenzado a transitar juntos, desde el domingo, un momento en vela casi hasta la definición de las nuevas medidas. Habrá un adelanto mañana y la resolución hacia el viernes. Pero, en cualquier caso, también se acordó ayer que toda medida que se tome será anunciada desde el Ejecutivo para toda la provincia y luego será cada intendente el que pida alguna revisión si es necesario. Se trata de la “Mesa COVID” en reunión permanente, presidida por Suarez y compuesta por los intendentes, la ministra de Salud, el director de Escuelas y el ministro de Gobierno. “Las medidas que bajan desde el Ejecutivo, al menos en Mendoza y luego de un análisis entre todos los intendentes, vienen dando resultado, así que, ¿por qué modificar ese esquema? Cambiarlo no tiene sentido”, explicó ayer uno de los jefes comunales del Gran Mendoza al que, en términos generales, todos han adherido.

SEGUÍ LEYENDO:

Diario El Sol Mendoza. Domicilio: La Rioja 987, M5500 Mendoza. Argentina. Director Periodístico: Jorge Hirschbrand. © Copyright Cuyo Servycom SA 2020. Todos los derechos reservados.