Alfredo Cornejo mueve la pista electoral de Mendoza con su propio ritmo.

Si la política mendocina fuera uno de esos boliches de Chacras de Coria ubicados a la vera de la Panamericana, hay una niña bonita a la que todos quieren sacar a bailar a la hora de los lentos, muchos partidos cabeceando y otros que no quieren perderse en la música ajena, pero terminan dando pasos al costado.

Ubicado en una cabina a cierta altura por sobre el resto que le proporciona una perspectiva única, asoma una figura excluyente que los hace bailar a todos a su propio ritmo: el DJ Alfredo Cornejo.

Se está construyendo un nuevo oficialismo en Mendoza, luego de diez años de hegemonía de Cambia Mendoza, que tuvo sus ajustes internos para que nada cambie. El pacto en ciernes entre Cornejo y Javier Milei, como se sabe, tiene conveniencias mutuas.

El gobernador mendocino le ha garantizado al presidente libertario el soporte en votos (o en ausencias significativas, incluso) en las cámaras del Congreso para votar o evitar sufragar leyes claves para la Casa Rosada. Los gestos de retribución han sido, tal vez para el paladar radical, pocos. Falta plata y las exigencias que Nación deja sobre las espaldas de la Provincia son cada vez más.

Para la construcción de esta nueva hegemonía, Cornejo ha logrado alcanzar la tábula rasa, uno de los términos más usados en el glosario liberal para la batalla cultural. Ciertamente, hay un Cornejo para cada década: en los 2008 junto a Néstor Kirchner en su despacho de la Municipalidad de Godoy Cruz; en el 2015, junto a Mauricio Macri y en el 2025, junto al León, Javier Milei.

Con todo, el propio Cornejo, tal vez hastiado de las preguntas que giran sobre lo mismo, tal vez porque no esté del todo cerrado el combo radical-libertario, ya adelantó que la alianza será anunciada el 7 de agosto. Es un poco más de tiempo para las puntadas finales. Casi tres semanas. Ese jueves se sabrán -o tal vez antes-, por ejemplo, detalles significativos para la identidad política de Cambia Mendoza: si será deglutida o no por La Libertad Avanza en nombre y color.

Falta conocerse la letra chica del acuerdo, del que sólo se conoce a través del radicalismo, en tanto las figuras de LLA en Mendoza no tienen voz. Públicamente, los intendentes radicales ya marcaron la cancha sobre las pretensiones de lugares que podrían conceder a LLA en el armado para los concejos deliberantes y sólo otorgarán un lugar a los mileístas. En algunos municipios, no sería un problema, puesto que cambian al PRO por LLA, tal como sucede hoy en Godoy Cruz o en Capital, por ejemplo.

PJ: bailar de lejos no es bailar

Cornejo demoró la definición del cronograma electoral para que peronismo, demarchismo e incluso el radicalismo tuvieran más de una complicación para cerrar sus acuerdos internos, si es que lo hay. La unificación con Nación no es poco detalle para el “pogo” que viven el resto de las fuerzas y, más aún, las minorías que quieren entrar al baile de la silla que impuso el gobernador radical. Pero como sucede, hay demasiados trastes para una sola asentadera. El mérito político de Cornejo es que ha logrado tener el boliche ordenado, a diferencia del resto.

El peronismo está en un momento crucial. “Fuego contra fuego“, aseguraron en la consulta del fin de semana. “Está todo muy empiojado“, señaló otra voz en medio de un armado local. En el kirchnerismo, observaron cómo se alinearon los intendentes en función del cronograma: cuatro desdoblaron, dos unificaron comicios con Provincia y con Nación.

En Maipú, por ejemplo, aseguraron que la confirmación de las elecciones para febrero de 2026 no tiene ninguna motivación política más que impulsar la autonomía municipal, un discurso que comparten con San Rafael. Con todo, los calendarios dispares también complican a Emir Félix: o se resiste el tsunami violeta o se busca ingresar a la Cámara de Diputados de la Nación. No tiene mucho margen de más el peronismo al que las encuestas le proyectan un 20% de intención de voto.

Anabel Fernández Sagasti adelantó una conferencia de prensa para este lunes a las 10 en la Legislatura. Hay una suerte de ultimátum del cristinismo al peronismo ortodoxo: si en este lapso de 24 horas no hay ofrecimiento concreto, hay ruptura.

El baile de los que sobran

Al Partido Demócrata y al PRO demarchista los une el espanto del acuerdo entre Cornejo y Milei. Parece borgeano, pero no, es solo política: la música cambió respecto de 2023 y eso que el PD y el PRO aportaron bastante para la unidad del bloque de LLA en Diputados, con Mercedes Llano y Álvaro Martínez, descontando por supuesto a Facundo Correa Llano, que hizo el salto en este tiempo.

Al igual que los peronistas, en Luján de Cuyo llevaron la pelea fuera de esta elección. En esa quinta que el demarchismo cuida como si fuera oro, prefirieron ir por lo seguro, ya que no hay chances de llegar a algún mínimo de acuerdo con el cornejismo. Y, por otro lado, no parecen estar muy convencidos de que el pacto funcione. “Es pan para hoy, hambre para mañana“.

Los primos hermanos PD-PRO ya están en conversaciones para renovar el frente que se dio con LUM. Es posible que ingresen las tribus libertarias locales que Karina Milei no recoge. No acordarán con Cornejo, aunque seguirán bancando al Javo.

Pero hay cuestiones que todavía tienen que cerrar unos y otros, entre ellas, cómo se repartirán los lugares y por dónde irá discursivamente LLA en Mendoza para saber cómo se instalará ante el electorado.

Disclaimer: cada triunfo electoral del radicalismo ha sido celebrado en un conocido salón de avenida San Martín Sur de Godoy Cruz.