La imagen final del certamen no fue la que todo un país esperaba. Apenas el árbitro dio por terminado el encuentro que consagró a España, las cámaras de la transmisión oficial buscaron inmediatamente la figura de Lionel Messi. El capitán argentino, con la medalla del subcampeonato ya colgada en el pecho y vistiendo la camiseta alternativa de la Selección, permaneció en el círculo central visiblemente conmovido por el resultado adverso.
Lejos de los micrófonos y las declaraciones inmediatas, la reacción del diez fue puramente corporal y cargada de una profunda tristeza. Se lo vio caminando de forma pausada por el césped, con la mirada fija en el cielo por momentos, mientras las lágrimas dominaban su rostro. Pese al aliento ensordecedor de los miles de hinchas que colmaron las tribunas y que no dejaron de corear su nombre en señal de agradecimiento, la frustración por no haber podido revalidar el título mundial se hizo evidente en cada uno de sus gestos.
Los jugadores de España festejaron el campeonato al ritmo de “Cucu, Cucurella”
Tras el triunfo ante Argentina en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el plantel español regresó a su país para celebrar junto a los hinchas. Los futbolistas recorrieron las principales avenidas de la capital española a bordo de un autobús descapotable,…
A su alrededor, el resto de los futbolistas argentinos también mostraba el impacto anímico del cierre del torneo, pero la postal de Messi de pie, asimilando el golpe deportivo en soledad antes de reencontrarse con sus compañeros, resumió el sentir de un plantel que compitió hasta el último minuto en Nueva Jersey.
Las imágenes de su llanto en el campo de juego se viralizaron rápidamente, marcando el cierre de una final en la que la Albiceleste entregó todo, pero debió conformarse con el segundo puesto.
Lionel Messi cierra sus participaciones en mundiales con dos subcampeonatos y una copa del mundo en el hombro.
