La búsqueda del andinista que permanecía desaparecido tras la avalancha ocurrida en la Laguna del Inca, en la zona de Portillo, Chile, terminó con el hallazgo de su cuerpo. El operativo se había extendido durante varios días y reunió a distintos equipos especializados, que trabajaron en un escenario complejo por las bajas temperaturas y el riesgo de nuevas avalanchas.

El episodio se produjo el sábado, alrededor de las 14.30, cuando un grupo de siete excursionistas fue sorprendido por una avalancha mientras regresaba de una salida de montaña. Los integrantes del grupo habían desistido de continuar hacia la cumbre de Los Tres Hermanos, donde tenían previsto pasar la noche.

Tras el desprendimiento, cuatro personas fueron rescatadas con vida, mientras que los equipos de emergencia recuperaron los cuerpos de otros dos excursionistas. El tercer integrante permaneció desaparecido y era intensamente buscado en las aguas de la laguna.

Un operativo condicionado por el clima

Las tareas de búsqueda se desarrollaron en un sector de difícil acceso y estuvieron condicionadas por las bajas temperaturas, el agua helada y la posibilidad de que se produjeran nuevos desprendimientos de nieve.

El operativo involucró a distintas instituciones chilenas, entre ellas Carabineros, equipos especializados de montaña, personal de la Armada y rescatistas de Bomberos. También se había previsto la utilización de embarcaciones y robots submarinos para avanzar en la búsqueda bajo el agua.

Las tareas habían sido suspendidas debido al riesgo que representaban las condiciones meteorológicas para los rescatistas. La intención era retomarlas cuando existieran mejores condiciones de seguridad.

Con el hallazgo del cuerpo del excursionista que faltaba, concluyó la búsqueda de las tres personas que habían quedado atrapadas tras la avalancha.