La Suprema Corte declaró desierta una licitación en dólares para adquirir 80 teléfonos IP, por lo que decidió ir por la vía de la contratación directa. Días después apareció un solo oferente cuya propuesta duplica el valor presupuestado por el máximo tribunal.

En concreto, la apertura de sobres estaba prevista para el 5 de julio, pero se declaró desierta porque los tres proveedores interesados no presentaron ofertas, por lo que la Corte hizo referencia a la “incertidumbre económica que atraviesa el país”.

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Nuevo oferente

El presupuesto oficial para la compra era de 12.480 dólares, 156 dólares por teléfono. En esta ocasión, el oferente, Raúl Bollati, propuso un valor de 318 dólares por unidad, haciendo un total de 25.440 dólares. Con estas cifras, tomando en cuenta la cotización del dólar oficial, que se ubica en $137,25, la Corte debería desembolsar $3.491.640 para adquirir los dispositivos.

Cuando se inició la licitación en junio, el dólar del Banco Nación estaba a $125,25, por lo que la compra con el presupuesto oficial tenía un valor de $1.563120. Este lunes ese valor presupuestado ascendió $1.712.880, de acuerdo con el valor de la moneda extranjera en el mercado cambiario.

Se trata de un teléfono IP marca Grandstream Modelo GXP para líneas con hasta dos estados de llamadas. Según la descripción del fabricante, se trata de un teléfono IP estándar para pequeñas empresas.

La resolución, con fecha del 22 de junio, señalaba: “Atento a la necesidad de continuar con el recambio de equipos analógicos a fin de avanzar en la integración del sistema de comunicaciones fijas con la central Mitel MX-ONE adquirida en el año 2019, la Oficina de Comunicaciones solicitó la adquisición de 80 aparatos telefónicos IP, presentando un presupuesto oficial de USD12.400, por tratarse de bienes importados”.