El gobernador Francisco Pérez cerró por este año la posibilidad de que el Ejecutivo envíe otro proyecto minero a la Legislatura, pero la discusión no está cerrada. El diputado nacional Alejandro Abraham pidió que los mendocinos decidan en el 2015 si quieren desarrollo minero. El ministro Marcos Zandomeni le baja el pulgar a esta idea y prefiere que se siga discutiendo en lo concreto cada proyecto. En tanto, dan margen a otra alternativa no menos polémica: que Malargüe, el departamento perjudicado por el “no” a Hierro Indio, reclame cupos de agua no utilizados del río Atuel.

Tras el rechazo a la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto para extraer hierro en el Sur, el Gobierno declaró la imposibilidad de seguir con la discusión legislativa hasta tanto no se recompongan los puentes de diálogo con la oposición. “No vamos a mandar un proyecto para destruirlo, hay que esperar el momento indicado. En el fondo, no es la minería o el agua, sino que cualquier proyecto no va a ser aprobado. No vamos a jugar con el futuro de Mendoza”, planteó el ministro de Energía Zandomeni.

“¿Qué vamos a discutir en las elecciones? ¿el mapa del delito?”

Abraham es un conocido prominero y pide aprovechar las elecciones generales de octubre del 2015, cuando los mendocinos, además de decidir a quién quieren como gobernador e intendente, también definan si quieren desarrollo minero, “obviamente, con los cuidados ambientales”, remarcó. Esta consulta popular sería vinculante, es decir, tendría un efecto concreto en medio de los cuestionamientos realizados por los ambientalistas, que defienden a rajatabla la ley 7.722 y resisten los emprendimientos de la minería metalífera.

Contra la visión de que no hay licencia social, es decir, condiciones para el debate, Abraham sostuvo: “Siempre nos vamos a preguntar si es el momento, pero creo que las elecciones son el mejor momento para preguntarle a la opinión popular si queremos la Mendoza tradicional o una Mendoza industrializada con minería y petróleo. Además, vamos a empoderar a quien vaya a una elección pero, si no fuera así, el próximo gobernador sabrá si es un tema que no se toca; si no ¿qué vamos a discutir en las elecciones: el mapa del delito o la inflación de Córdoba?”, se preguntó el ex intendente de Guaymallén.

Dijo Mario Chabert, referente de los empresarios de servicios mineros: “La idea del plebiscito la tenemos que discutir en la mesa minera con el Gobierno a ver si es posible”. En este ámbito de concertación se barajan otras posibilidades. Entre ellas, la zonificación de los municipios por actividades económicas. Es decir, dividir el territorio en departamentos que privilegien la minería, de otros que desarrollen la producción agrícola. Sin embargo, el propio Chabert dice que la zonificación no sería constitucional porque los recursos son provinciales.

Zandomeni prefiere discutir “proyecto por proyecto”

El ministro de Energía no fue muy afecto a esta idea lanzada por Abraham. Por el contrario, respaldó la estrategia de Francisco Pérez de que sea la Legislatura la que discuta los proyectos concretos que vaya enviado el Gobierno. “Genérico es imposible, por eso, Paco planteó proyecto por proyecto”, indicó el ministro de Energía. Y recordó que como actividad económica la minería es legal y no tiene por qué refrendarse ante la voluntad popular. “Lo veo complejo”, recalcó.

El funcionario también se mostró escéptico ante otra iniciativa que está surgiendo en el departamento sureño: la de crear una empresa municipal de minería que incluya la participación privada pero con mayoría estatal y donde el municipio participe directamente en las ganancias. “Se puede hacer la empresa pero hay que poner plata y no estamos tan bien financieramente. Con esos fondos se podría comunicar más y encontrar un punto de encuentro entre Alvear y Malargüe”, afirmó Zandomeni.

Malargüe reclamará el cupo de agua del Atuel

Con todo, el ministro de Energía se inclinó a una alternativa que en Malargüe ya están analizando en medio de las quejas. “Mendoza tiene 34m3 para aprovechar del río Colorado. Si el agua es el tema, Malargüe puede pedirla porque ahí no hay tierras con derecho a agua. Seguramente la puedan utilizar porque es una discusión sobre los recursos”, explicó el ministro.

El Atuel es el principal río del que beben los tres departamentos del sur mendocino. El principal tributario es el río Salado, que deshiela en Las Leñas, indicaron. El punto de confluencia es la zona de La Junta, en Malargüe, que es apta para la vitivinicultura. Hasta el momento, el municipio malargüino no ha hecho uso del 33,33 por ciento que le corresponde. Así, desde el círculo próximo del intendente Juan Agulles señalaron que este cupo se podría utilizar para la agricultura y ganadería en esa zona, donde padecen desde hace siete años una sequía que también ha matado animales.

El reclamo será llevado el jueves por Agulles al superintendente general de Irrigación, José Luis Álvarez. Esto implicaría, a su vez, acentuar el enfrentamiento que puede darse con Alvear, donde los regantes fueron fundamentales en los cortes de ruta para manifestarse en contra de Hierro Indio y cuya producción depende del riego del Atuel. Esto implica un cambiar en el perfil productivo.
“Si no nos dejan desarrollar la minería tenemos que utilizar el agua que ocupa Alvear para desarrollar la ganadería y la agricultura de Malargüe”, reflejaron. Pero ya dicen que sería una “locura”.