Las lluvias de la madrugada de este martes causaron la inundación de las calles y casas en el barrio Viñas del Carril, ubicado en Maipú. El Departamento General de Irrigación sostuvo que el canal que se desbordó fue superado por la cantidad de agua que precipitó en las últimas horas, una situación que excedió por completo a la infraestructura pensada inicialmente para llevar agua de manera regulada.
En primer lugar, el gobierno de aguas a cargo de Sergio Marinelli sostuvo que el canal por el que discurre el arroyo Fernández “no pudo contener la fuerte descarga aluvional registrada durante el fin de semana“. Se trata de una de las primeras manifestaciones que pueden estar asociadas al fenómeno del Super Niño en Mendoza.
El arroyo Fernández se encuentra sobre la ruta 20, en el sector medio del sistema encadenado Chachingo, Fernández y después Tulumaya, que va hacia Lavalle. El barrio Viñas del Carril está a unos 6 kilómetros aguas abajo desde el arroyo.
Según el DGI, el volumen de agua que cursó ese cauce “excede los cálculos de su infraestructura y para lo que fue pensado“. En otras palabras, Irrigación sostuvo que se trata de un canal previsto para conducir agua de riego y “no de lluvia“.
A este problema hay que agregarle la cantidad de residuos que arrastró la creciente por el canal, que había sido limpiado durante la corta anual de agua ejecutada por Irrigación. “La basura que se ve hoy es la que arrastró, precisamente, la creciente“, precisaron en el comunicado.
El ente también se refirió a uno de los reclamos hecho por los vecinos: una compuerta cerrada y que fue abierta por los vecinos durante la madrugada.
Por el contrario, Irrigación justificó que estuviera de esa manera para “prevenir un mayor volumen de crecida aguas abajo“.
Aún más, consideraron que “sin la contención de esa compuerta los desbordes producidos en el barrio Viñas del Carril hubiesen sido mayores“.
“Si lo hubieran logrado hacer a la medianoche como intentaron, ese barrio se hubiera inundado por completo, con un riesgo todavía mayor, porque le hubieran aportado más creciente“, recalcó el comunicado del DGI.
El organismo precisó que, dado que el volumen de agua fue muy grande, “como consecuencia de que esas compuertas estaban cerradas, también se inundaron las casas ubicadas a 100 metros a la redonda. Hasta que pudieron abrirlas. Se dejaron de inundar ellos y se inundaron los de más abajo“.
Es decir, la explicación del ente apuntaría a responsabilizar a los vecinos que, al desagotar esta compuerta, posibilitaron que se inundara el Viñas del Carril, situado más abajo.
