Lourdes Tejeda, dueña del comedor Aymará.

Lourdes Tejeda perdió a su hija Aymará hace cuatro años, cuando junto a un grupo de amigas regresaban de jugar al fútbol y fueron embestidas por un conductor alcoholizado. Luego de la tragedia, decidió transformar su dolor en amor.

Al mes de lo ocurrido, Luly (como le dicen cariñosamente) abrió un comedor comunitario en su propia casa, ubicada en Rodeo de la Cruz. Al principio asistía a 150 familias, hoy son 50 las que van y no siempre puede ofrecerles un plato de comida.

“La situación del país nos ha golpeado a todos por igual, pero se siente mucho en los más vulnerables. El mes pasado sólo pude cocinar en dos oportunidades, no cuento con donaciones de nadie y se me complica mucho afrontar los gastos“, contó Lourdes.

Por falta de donaciones, en mayo el comedor sólo pudo abrir dos veces sus puertas.

Sanar el dolor

Abrir las puertas de su casa para que las familias menos pudientes pudieran comer un plato de comida, al menos una vez al día, no fue una idea aleatoria.

“No tenía para comer, sufrimos mucho con los chicos. Con el propósito de que ningún otro niño pase por lo mismo abrí las puertas de mi casa. También me sirvió para despejarme y aliviar mi dolor”, contó.

En ese entonces, unas 150 familias se acercaban al menos tres veces por semana para retirar su vianda. Pasó el tiempo, Lourdes fue nuevamente mamá, frenó su actividad y este año volvió a retomarla, pero se encontró con una dura realidad: no cuenta con insumos para hacer la comida.

Lourdes junto a sus tres hijos.

“Doy viandas cuando puedo y cuando cuento con verduras o algo de carne para cocinar. Es desesperante, lamentablemente no cuento con ayuda de nadie y, lo peor es que son muchos los chicos que vienen a buscar su plato de comida y les tengo que decir que no hay, aunque siempre termino dándoles algo”, expresó.

Mendoza se pone de pie para ayudar

Como el de Lourdes, son varios los comedores que existen en la provincia y la mayoría está en la misma situación: muchas bocas por alimentar y pocas viandas para donar.

Por ello, Lourdes decidió pedir ayuda a los mendocinos que deseen donar a su comedor.

“Necesitamos alimentos no perecederos, verduras, frutas, pan, carne, pollo, leche en polvo, harina, azúcar. Todo lo que me puedan donar será muy bienvenido. Hoy no contamos con nada, no podemos ayudar a nadie y realmente lo necesitamos”, suplicó Lourdes.

Además, solicitó pintura para pintar el frente del merendero, que lleva el nombre de Aymará y viendo la situación del país, ya arrancó una campaña para el Día del Niño. Si bien es en agosto, ya está juntando juguetes, ropa y calzado.

Los que deseen donar podrán comunicarse al celular de Lourdes: 2612 171175.