El Paso Internacional Cristo Redentor estuvo altamente congestionado en su reapertura este martes. La “amansadora” en ambos complejos aduaneros creció de las dos a las cinco horas de espera en la alta montaña para realizar los trámites de ingreso a cada país.
Luego de estar cerrado por los aludes, el paso principal entre Mendoza y Chile fue habilitado en la mañana de este martes. Sin embargo, su reapertura significó la llegada de una multitud de vehículos que esperaban ansiosos por realizar los controles aduaneros.
Sólo para hacer la documentación en el complejo argentino Roque Carranza, más conocido como Horcones, la cola de automóviles llegaba hasta 5 kilómetros de largo. La espera se extendió de las tres a las cinco horas, aproximadamente, para hacer el reingreso al país.
En tanto, también había una espera similar en el lado chileno. La fila que empezaba en el túnel Cristo Redentor -es decir, del lado argentino- y llegaba a la puerta de Los Libertadores -la aduana chilena- generaba una demora de cuatro horas para poder ingresar al vecino país.

Camiones
Además de los móviles particulares, 450 camiones comenzaron a cruzar en la tarde de este martes.
Las autoridades argentinas del paso resolvieron ubicarlos en distintos playones del Gran Mendoza. Con el cruce habilitado, se dispuso que suban en tres tandas, cada dos horas.
Las horas dispuestas para la movilización de las series de 150 camiones fueron los siguientes: a partir de de las 15.30, luego a las 17.30 y finalmente a las 19.30.
