Un desborde cloacal le trae dolores de cabeza a los vecinos de Buena Nueva, Guaymallén, donde el colapso del sistema en la zona de Tirasso y Ropolo comenzó a afectar el interior de varias viviendas. Los residentes aseguraron que realizaron distintos reclamos, pero que hasta el momento el inconveniente continúa.

La situación, según relataron los vecinos, comenzó el 1 de octubre y fue agravándose con el paso de los días. El agua comenzó a acumularse en veredas, patios y viviendas, mientras que en algunos sectores los vecinos tuvieron que improvisar pequeñas barreras con arena para evitar que el líquido siguiera ingresando a sus propiedades.

Johanna, una de las vecinas afectadas, confirmó que el agua llegó hasta el interior de su domicilio. “Se me empezó a meter en mi domicilio”, relató, y explicó que otras viviendas comenzaron a tener el mismo inconveniente.

La vecina remarcó que entre los afectados hay niños, bebés, personas mayores y personas postradas, por lo que reclamó una solución urgente.

“Esto ya llega a las habitaciones. Ya esto es inhumano“, sostuvo Johanna, quien además señaló que el olor que genera el desborde hace prácticamente “imposible” mantener abiertas las ventanas o utilizar determinados sectores de la vivienda.

“No se puede vivir así“

Uno de los principales reclamos apuntó a la falta de una solución definitiva. Los vecinos aseguraron que realizaron llamados y pedidos de asistencia, pero que las respuestas obtenidas hasta el momento no permitieron resolver el colapso.

Johanna contó que personal de Aysam se acercó al lugar, observó la situación y se retiró sin que se concretara una intervención que terminara con el problema. “Lo que queremos nosotros es que nos traten de dar una solución”, reclamó.

La preocupación aumentó además por el pronóstico de lluvias y posibles precipitaciones intensas. Los residentes advirtieron que, si el sistema ya se encuentra colapsado, nuevas lluvias podrían empeorar todavía más la situación.

La vecina explicó que durante determinados momentos el nivel del agua baja, especialmente durante la madrugada, pero luego vuelve a subir. Mientras tanto, el olor permanece y las marcas que dejó el desborde pueden verse en las paredes de algunas viviendas.

Un vecino desvió el agua hacia el pluvial

Raúl Césares, otro vecino de Buena Nueva, aseguró que vive en el lugar desde hace 60 años y que el episodio comenzó el 1 de octubre, cuando escuchó un ruido extraño proveniente del sistema cloacal.

“Nos despertó un ruido extraño, como borbotones, y era realmente que salía el agua para afuera”, relató.

Ante el avance del agua, en su vivienda realizaron una canalización improvisada para desviar parte del líquido hacia el pluvial. Además, colocaron montículos de arena en el terreno para impedir que el agua ingresara a la casa.

Césares también manifestó su preocupación por las consecuencias que puede generar la acumulación de líquidos cloacales, especialmente por los malos olores, la presencia de mosquitos y el riesgo sanitario.

Reclamos

El vecino aseguró que realizó reclamos ante Aysam, pero que recibió respuestas contradictorias respecto de quién debe intervenir en el lugar.

Según contó, en una de las comunicaciones le indicaron que el sistema no figuraba en los planos de la empresa y que, en otra oportunidad, le señalaron que no abonaba el servicio de cloacas.

Césares cuestionó esa respuesta y recordó que las facturas incluyen por separado los conceptos correspondientes al agua potable y las cloacas.

También señaló que el sistema cloacal de Buena Nueva habría sido construido mediante un plan municipal y que, por ese motivo, existe incertidumbre entre los vecinos respecto de qué organismo debe hacerse cargo de la reparación.

Son unas 30 viviendas afectadas

De acuerdo con el relato de Césares, el problema alcanzaría a unas 30 viviendas de la zona. Entre los afectados hay familias numerosas y también departamentos donde viven personas con niños pequeños. El vecino mencionó particularmente el caso de dos bebés que también estarían atravesando las consecuencias del desborde.

“Fue agravándose, porque cada vez había más vecinos con el problema”, sostuvo.

La situación también generó preocupación entre quienes viven sobre Tirasso, donde actualmente se desarrolla una obra de gran magnitud.

Mientras esperan una definición, los vecinos continúan utilizando soluciones improvisadas para evitar que el agua cloacal ingrese a sus viviendas.

Cortocircuito entre Aysam y el municipio

El desborde cloacal en la zona de Rópolo y Tirasso, en Buena Nueva, abrió un nuevo frente entre Aguas Mendocinas (Aysam) y la Municipalidad de Guaymallén, que mantienen posturas diferentes sobre quién debe intervenir para resolver el problema que afecta a los vecinos.

Desde Aysam sostuvieron que las viviendas del sector no son clientes del servicio cloacal y que las conexiones existentes son irregulares, ya que por el frente de los domicilios no pasa una red terciaria, sino una colectora troncal. La empresa señaló además que detectó conexiones clandestinas y desagües pluviales conectados ilegalmente al sistema, situaciones que, según su explicación, contribuyen al colapso.

El municipio, en cambio, detalló que la falta de registro de la red no exime a la prestadora de intervenir, debido a que el sistema se encuentra dentro de una zona servida por Aguas Mendocinas. Desde la comuna remarcaron que Aysam, como operador, tiene a su cargo el control y la custodia de la red y que el reglamento contempla su intervención ante conexiones clandestinas.

El contrapunto se da mientras avanza la renovación del Colector Cloacal Tirasso, una obra contratada por Aysam que presenta un 85% de avance. El municipio aseguró que declaró la emergencia ambiental y climática ante los reiterados colapsos del colector para facilitar las herramientas jurídicas que permitan acelerar las intervenciones necesarias.

Aysam, por su parte, anunció una solución provisoria mediante un trasvase de efluentes en Rópolo y La Purísima, desde la Municipalidad remarcaron que su rol es aportar herramientas, coordinar y hacer el seguimiento del reclamo, pero que la intervención sobre el sistema cloacal operado por Aysam y la solución de sus fallas corresponden a la empresa.