En los últimos minutos del viernes, en Chacras, empleados de un boliche se enfrentaron a un grupo de trapitos debido al alto precio que se cobra por la seguridad en el estacionamiento público. La respuesta fue a los tiros. A raíz del altercado, algunos jefes comunales mencionaron las medidas que tomaron para reducir conflictos con cuidacoches, a causa de los reclamos de conductores y propietarios de locales.
Como no hay legislación provincial que regule la actividad, cada Municipio debe encargarse en forma particular para formalizar esta práctica. El intendente de Ciudad. Rodolfo Suárez –quien implementó el estacionamiento medido en la Arístides– mencionó que los vecinos han solicitado la extensión del sistema hacia las calles aledañas a la avenida, por la cantidad de vehículos que circulan durante la noche. Fue la primera medida tomada al frente de la Comuna luego de la muerte de Víctor Fayad.
Sin embargo, también informó que el Municipio no posee jurisdicción sobre la actividad que realizan los trapitos, por lo que se busca potenciar el alcance de los preventores para aumentar el control. Hace una semana, la gestión de Suárez anunció la división por cuadrículas del territorio a cubrir por los uniformados, a quienes se les otorgaron diez vehículos más para patrullaje.
“La situación actual permite que cualquiera se instale en donde quiere, y luego ocurren hechos como el enfrentamiento en el boliche de Chacras”. Jesús Riesco, diputado del PD.
En tanto, una fuente de la Municipalidad dijo que existe una “movida política detrás de la agrupación de trapitos” que no tiene relación alguna con la actividad de los cuidacoches.
Algunos cuidacoches burlan el estacionamiento medido, según explicaron los vecinos. Fijan una tarifa común y exigen que se pague por adelantado. El monto oscila entre 20 y 50 pesos, más allá del tiempo de permanencia. Desde Ciudad informaron que desconocían esta situación, por lo que todavía no se evalúa una solución posible. A los reclamos existentes se suma el incumplimiento, ya que los trapitos, en lugar de utilizar las tarjetas y acordar un precio para toda la noche, abandonan sus puestos antes de que el dueño del vehículo pase a retirarlo.
Por su parte, desde Godoy Cruz aclararon que, al tratarse de una actividad extorsiva, las sanciones dependen del Código Penal, por lo que debería intervenir la policía. Según Humberto Mingorance, secretario de Gobierno del Municipio, se han tratado de emular las mismas medidas que tomó Ciudad en calle Arístides, a través de la venta de tarjetas, uso de uniformes y creación de un listado de las personas que trabajan. De esta manera, buscan formalizar la actividad y evitar conflictos.
Respecto de la actividad nocturna, el secretario afirmó que los dueños de locales en zonas de boliches han solicitado que se implemente el estacionamiento medido para reducir el problema en la avenida San Martín Sur. Por ahora, el Municipio utiliza el estacionamiento eventual en casos de gran conglomeración de personas, como ocurrió en la Fiesta de la Cerveza o la temporada alta del teatro Plaza.
Desde el Ministerio de Seguridad no hubo respuestas frente a la consulta del accionar policial en estos casos. Los trapitos se instalan para cobrar cifras arbitrarias a quienes utilizan el estacionamiento público, sin recibir sanción o control de ningún tipo. Esto ocurre frente a la presencia de los uniformados. Se da tanto en la Arístides Villanueva como en el Parque Central, por ejemplo.
Sin regulación
Hasta ahora, ninguno de los cuidacoches involucrados en el tiroteo de Gritá Silencio ha sido identificado por la Justicia, según informaron en la Oficina Fiscal 15, de La Carrodilla. En Luján no existe ningún tipo de regulación para los trapitos, lo que se dificulta el hallazgo de los culpables. Además, un vocero de la Municipalidad informó que el boliche está habilitado por la Comuna de Las Heras, por lo que a ellos les corresponden los controles.
Este diario intentó comunicarse con autoridades de Las Heras pero fue imposible. Argumentaron que estaban todos en la fiesta de la Vendimia departamental.
Jesús Riesco, diputado del PD que impulsó proyectos como la Ley de Conductor Designado, mencionó que ante la falta de regulación, en lugar de que el ciudadano tenga mayor seguridad, se genera el efecto contrario.
“La situación actual permite que cualquiera se instale en donde quiere, y luego ocurren hechos como el enfrentamiento en el boliche de Chacras”, comentó el legislador, quien agregó: “Se producen maltratos a los conductores, casos de violencia, si no se les da una propina como ellos creen que se debe dar, te rayan el auto o te lo rompen”.
El diputado propuso en mayo del 2014 un registro de cuidacoches que permitiría conocer los datos del trabajador y en qué zonas se encuentra. “La idea es que cada uno tenga una identificación con chaleco y número, para tener a quién denunciar en caso de que surja un problema”, puntualizó Riesco, para quien se podría ayudar a prevenir el delito si se capacitara a los cuidacoches.
Heridos de bala
Durante la madrugada del sábado se produjo una discusión fuera del boliche Gritá Silencio, entre hermanos dueños del local y cuidacoches de la zona, debido al alto precio que cobraban los trapitos.
Según la Oficina Fiscal Nº15 de Carrodilla, se produjo una pelea cuerpo a cuerpo luego de un cruce de palabras entre los tres propietarios, de apellido Cardozo, y los cuidacoches, que finalizó cuando uno de ellos disparó con un arma de fuego a sus oponentes y luego huyó del lugar junto con su grupo.
Los tres hermanos recibieron una herida de bala en las piernas, además de presentar excoriaciones y hematomas por los golpes. En el momento se los trasladó a un hospital, donde quedaron internados y fuera de peligro.
Hasta ahora, la Justicia espera que reciban el alta médica para prestar declaración, lo que permitirá esclarecer lo ocurrido en el boliche de Luján.
