Hebe Casado versus Omar Félix.

El Centro de Congresos y Exposiciones comenzó a verse colmado pasado el mediodía de este jueves, mientras se espera el arribo del presidente Javier Milei para el Almuerzo de las Fuerzas Vivas de ese departamento, donde dará un discurso pero también se lo aguarda con algunos reclamos puntuales, como los pasos internacionales en el sur de Mendoza y la necesidad de ir por una reforma laboral.

La vicegobernadora Hebe Casado expresó su preocupación por la caminata de tres cuadras que, a priori, intentará realizar el Jefe de Estado durante la tarde en la Peatonal Sarmiento, junto a Luis Petri, el candidato a diputado nacional por el oficialismo.

La vicegobenadora aseguró que “no me lo imagino a Alfredo Cornejo caminando”, por lo que descartó que el gobernador fuera a participar de esa actividad. Y agregó que “la gente viene a ver a Javier Milei, fundamentalmente”.

Luego de asegurar que los hermanos Félix, capitanes del PJ en San Rafael, podrían incentivar incidentes ante la presencia del presidente, Casado manifestó su temor por lo que pueda darse en el centro de Mendoza con Milei.

“Siempre hay que tener cuidados, hay grupos que incentivan la agresión y los desmanes, se están tomando los recaudos para que no suceda”, consideró.

Félix: “Un exceso”

El intendente anfitrión, Omar Félix, deslizó una chicana luego de haber pasado los estrictos controles de seguridad que se implementaron en el Centro de Congresos Alfredo Bufano.

“Yo he estado en muchos eventos presidenciales e incluso de otros países, como la asunción de (Barack) Obama (en Estados Unidos)”, recordó el jefe comunal.

Sin embargo, consideró, “nunca vi una cosa así. Realmente creo que no se puede desconfiar tanto de los argentinos”, puntualizó sobre el celo en materia de seguridad.

Y remató, como parte del picante propio de la campaña electoral. “En el caso nuestro, cuando se trata de los sanrafaelinos, somos una comunidad pacífica. La verdad que me parece un exceso”.

Precisamente Félix había sido apuntado por su rival territorial, Hebe Casado, como potencial instigador de desmanes en la visita presidencial, situación que fue descartada por su entorno.