“Lo viejo funciona”. La frase viral de la serie El Eternauta sirve para ilustrar la necesidad de Alfredo Cornejo de anticipar su estrategia electoral y ponerse la campaña al hombro en Mendoza, en medio de una crisis política nacional, con la imagen presidencial cayendo y el frente parlamentario controlado por la oposición.

En ese contexto, el gobernador intensificó esta semana su exposición pública con un raid de inauguraciones, anuncios y recorridas que lo colocaron en el centro de la escena provincial. Entre lunes y sábado encabezó 13 actividades oficiales, un promedio superior a dos por jornada.

Más que una sucesión rutinaria de actos institucionales, fue un despliegue estratégico para ocupar la agenda provincial en un momento clave, con el Ejecutivo nacional mostrando debilidad. Cada inauguración, convenio y entrega funciona como un mensaje directo: mientras la política golpea a Javier Milei, Cornejo recurre a las recetas electorales más clásicas para apuntalar su campaña en Mendoza.

Nubarrones en las fuerzas del cielo

Cuando parecía que el rumbo al 26 de octubre no tendría demasiados obstáculos para la alianza entre La Libertad Avanza y Cambia Mendoza, una serie de yerros políticos del gobierno nacional empantana el camino.

Milei decidió nacionalizar la elección legislativa de la Provincia de Buenos Aires, y la dura derrota lo dejó marcado. Luego siguieron traspiés en el Congreso, cuestionamientos sobre funcionarios cercanos y complicaciones económicas —suba del dólar paralelo y aumento del riesgo país— que reflejan las restricciones de la gestión libertaria para sostener su narrativa.

Milei intentó proyectar control con un mensaje en cadena nacional asegurando que “lo peor ya pasó”, pero peronistas, radicales y otros le cobraron su falta de muñeca política en el Parlamento. Ahora redobló la apuesta: afirmó que las situaciones difíciles lo “agrandan” y cuestionó a la oposición por “torpedear” el programa económico.

Por otra parte, el presidente subrayó la complejidad de su relación con los gobernadores, de quienes se alejó: “En la primera etapa nos acompañaron y, en este año electoral, prefirieron no hacerlo”. De todas maneras, minimizó los reclamos de fondos provinciales al afirmar que “las provincias tienen récord de recursos”.

La alianza Milei–Cornejo: cooperación con límites

La relación entre Milei y Cornejo funciona como una sociedad electoral pragmática. Ambos comparten objetivos de conveniencia y supervivencia política, pero existen límites claros. La votación de los diputados cornejistas Lisandro Nieri y Pamela Verasay contra el veto presidencial sobre financiamiento universitario evidenció que el respaldo no es incondicional.

Cornejo acompaña decisiones estructurales del Ejecutivo y respalda el rumbo macroeconómico, pero hasta las elecciones intentará demostrar autonomía en temas sensibles para Mendoza y su base política. Después del 26 de octubre, esa relación tendrá que reformularse.

Contraste ideológico y estratégico

La alianza también muestra un contraste: Milei promueve una visión libertaria absoluta, que reduce la presencia del Estado y prioriza rapidez en la ejecución de políticas; Cornejo reconoce la necesidad de intervención estatal en áreas estratégicas como seguridad, salud y educación.

Esta tensión explica los gestos del gobernador. Aunque respalda la gestión económica nacional, desde hace algunas semanas mantiene cierto distanciamiento político. Y si la imagen de Milei sigue en picada, esas señales serán más evidentes y habituales.

En este contexto, Cornejo recurrió a la gestión territorial como instrumento político. Apareció en la campaña antes de lo previsto, en un momento en que el Gobierno nacional enfrenta restricciones y muestra limitaciones para imponer su agenda.

El objetivo del gobernador es consolidar control sobre la Legislatura. Y si para alcanzarlo debe marcar distancia con Milei, lo hará, sutilmente o no tanto. La estrategia no evita tensiones con la Casa Rosada, pero a Cornejo no parece interersarle.

El matrimonio entre libertarios y radicales en Mendoza se mueve en un tablero dual: pragmático y de cooperación condicionada. A seis semanas de las elecciones, se anticipa un escenario donde cada gesto y cada voto serán medidas de poder más que actos de lealtad.

La semana de Cornejo

La semana del gobernador fue un verdadero raid de gestión que funcionó también como plataforma política:

  • Lunes
    • Sorteo de escribanos y asignación de barrios del programa Mi Escritura.
    • Firma de convenio con el intendente de Malargüe, Celso Jaque, para avanzar en el proyecto eléctrico Nodo M+.
    • Toma de juramento a Andrea Molina como vocal del Tribunal de Cuentas.
    • Inauguración de la conexión Mitre–Puente Cacique Guaymallén, obra de $4.400 millones que integra Guaymallén y Las Heras.
  • Martes
    • Entrega de 47 viviendas del barrio C.E.C. VIII (3ª etapa), en San Martín.
  • Miércoles
    • Participación en la 18ª edición de Red Gob sobre redes y ciudades inteligentes, en Luján de Cuyo.
  • Miércoles
    • Inauguración de las XVIII Jornadas Nacionales de Tribunales de Cuentas.
    • Habilitación del segundo tramo de la Nueva Panamericana.
  • Jueves
    • Firma de convenio con el intendente de Tunuyán, Emir Andraos, para financiar obras asfálticas estratégicas en el Valle de Uco.
  • Viernes
    • Inauguración de la base operativa del Plan Provincial de Manejo del Fuego, en La Paz.
    • Apertura de la II Jornada de Adopción del Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y DGE.
    • Participación en la ceremonia de los Best of Mendoza’s Wine Tourism.
  • Sábado
    • Inauguración del Parque de los Niños en Godoy Cruz, junto al ministro nacional Luis Petri y al intendente Diego Costarelli.