Los datos de recaudación siguen siendo complejos y en el mes de marzo la caída interanual a nivel nacional fue del 4,5%, algo que afecta de manera directa a las provincias, ya que reciben menos fondos en concepto de coparticipación. Esta situación puso en una delicada situación a las arcas de la mayoría de las jurisdicciones del país.
En este contexto, se conoció que al menos doce provincias le pedirán al Gobierno nacional un anticipo de coparticipación por un total acumulado cercano a los $400 mil millones y Mendoza se encuentra entre ellas.
Según fuentes nacionales, esto se haría oficial a través de un decreto que se publicará el próximo lunes en el Boletín Oficial de la Nación.
Desde Mendoza admitieron que solicitarán este anticipo, aunque explicaron que no está definido aún el monto, ni las condiciones en las cuales deberán devolver el dinero.
“Es una alternativa de financiamiento más conveniente que la que ofrece el mercado financiero hoy. Aun no iniciamos el trámite de solicitud, lo definiremos en estos días. No tenemos definido aún cuanto es lo que vamos a pedir, ni tampoco como seria el cronograma de desembolsos”, explicaron desde el Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Provincia a El Sol.
Otro de los puntos clave tiene que ver con la forma de la devolución. Si bien no está claro si tendrá vencimientos mensuales que se descuenten de los futuros desembolsos nacionales, aunque se conoció que los anticipos se deberán devolver con un interés cercano al 15% anual.
Primer bimestre complicado
El arranque del año dejó señales de alerta en las cuentas públicas de Mendoza. Durante el primer bimestre, la recaudación mostró una caída en términos reales, con impacto tanto en los recursos propios como, principalmente, en los fondos provenientes de la Coparticipación Federal. El dato marca un deterioro en la dinámica fiscal en un contexto todavía condicionado por la evolución del consumo y la actividad económica.
Según cifras del Ministerio de Hacienda y Finanzas, los recursos de origen provincial ajustados por inflación retrocedieron un 1,1% en comparación con el mismo período de 2025. En términos nominales, la recaudación pasó de $247.587 millones a $323.704 millones en 2026, aunque el efecto inflacionario diluye esa mejora aparente.
El desempeño estuvo condicionado por una caída pronunciada en rubros clave: las regalías se desplomaron un 22,4% interanual, mientras que el impuesto automotor registró una baja del 17,9%, en este caso asociada a cambios en alícuotas y a una menor presión impositiva.
El único indicador con signo positivo fue Ingresos Brutos, que creció un 5% en términos reales. Se trata del principal tributo provincial y su repunte es leído como un indicio de recuperación leve en la actividad económica, aunque insuficiente para compensar la caída en otras fuentes de financiamiento. La estructura tributaria vuelve a mostrar su dependencia de pocos pilares, con alta sensibilidad a variaciones sectoriales.
El impacto más significativo, sin embargo, llegó desde la Nación. Los fondos por coparticipación acumularon una caída real del 7,6% en el bimestre, lo que golpeó de lleno las arcas provinciales. Mendoza recibió $433.098 millones en los primeros dos meses del año, frente a los $354.547 millones del mismo período de 2025, una suba nominal que vuelve a quedar por debajo de la inflación.
Detrás de ese retroceso aparece el comportamiento del IVA, uno de los principales componentes de la masa coparticipable, que registró una baja cercana al 14% en términos reales. La contracción se vincula directamente con la pérdida de poder adquisitivo y la caída del consumo.
