Leonardo Sáez pelea por su vida en República Dominicana.

La vida de Leonardo Sáez, bailarín mendocino de 30 años oriundo de San Rafael, cambió de manera abrupta en cuestión de semanas. Lo que comenzó como una faringitis mal diagnosticada derivó en un cuadro crítico que lo mantiene internado en terapia intensiva, sedado y con asistencia respiratoria en República Dominicana, mientras su familia desplegó una carrera contrarreloj para acompañarlo y poder costear su tratamiento.

Sáez se radicó hace cuatro años en Punta Cana, luego de trabajar y ahorrar en Mendoza con el objetivo de dedicarse profesionalmente a la danza. Formado desde los 12 años, participó en vendimias distritales, departamentales y nacionales antes de emigrar para trabajar como bailarín en bares y hoteles del Caribe.

A principios de diciembre comenzó a sentir molestias en la garganta. Durante varias semanas realizó consultas médicas y recibió distintos tratamientos, pero ninguno logró aliviar el cuadro: “Leo fue medicado por varios médicos, pero nadie nos decía realmente qué tenía. Cada vez estaba peor”, relató El Sol su hermana, Sofía Sáez.

Lejos de mejorar, su estado se deterioró rápidamente. El dolor fue tan intenso que dejó de poder tragar alimentos y líquido:  “Llegó a no poder ni tragar su propia saliva. Tenía que escupirla del dolor que sentía”, explicó.

El lunes 12 de enero, al sentirse cada vez peor, Leonardo se dirigió por sus propios medios a la guardia de un hospital en Punta Cana. Mientras esperaba atención médica, sufrió un shock respiratorio provocado por el colapso de sus pulmones. Fue intubado de urgencia e inducido a un coma farmacológico. “Él fue solo a la guardia porque ya se sentía muy mal y, mientras esperaba, colapsaron sus pulmones”, contó Sofía.

Leonardo junto a sus padres y hermanos

Desde Mendoza, su familia se enteró de la gravedad del cuadro y activó de inmediato una red de ayuda. Ese mismo día, Sofía y su hermano Gabriel comenzaron a gestionar pasajes y pasaportes exprés para que sus padres pudieran viajar de urgencia. En paralelo, amigos, familiares y conocidos iniciaron una campaña solidaria a través de redes sociales: “Empezamos a mover todo sin saber todavía cuánto había que pagar, solo sabíamos que había que llegar”, mencionó.

Recién el miércoles, cuando los padres lograron llegar a República Dominicana, los médicos brindaron un diagnóstico certero. Leonardo padecía una infección por aspergillus, un hongo que afectó gravemente toda su vía respiratoria. Según explicaron los profesionales, el avance fue rápido debido al estado de debilidad extrema del joven, que llevaba semanas sin poder alimentarse ni hidratarse correctamente.

Ese mismo día, el cuadro se agravó aún más cuando sufrió un paro cardiorrespiratorio, lo que complejizó su evolución y elevó el riesgo de pérdida de vida. Actualmente permanece sedado y conectado a respiración asistida, mientras los médicos evaluaron una posible traqueotomía, una intervención delicada por la posibilidad de que el hongo ingrese al torrente sanguíneo.

Aunque el mendocino Sáez contaba con un seguro laboral, la cobertura se interrumpió al tercer día de internación: “El seguro dejó de cubrir y nos dijeron que no podían extenderlo mientras él estuviera internado. No sabemos cuándo va a salir, y mientras tanto tenemos que pagar todo”, explicó su hermana.

El costo diario de la internación asciende a cerca de $3.000.000, a lo que se sumaron cargos extra por cada procedimiento de urgencia. Frente a ese escenario, la familia profundizó la campaña solidaria con rifas, eventos, sorteos y actividades benéficas, tanto en San Rafael como en República Dominicana.

Foto: gentileza de la familia

“Hubo una movilización enorme de gente que no conocíamos. San Rafael se movió de una manera increíble”, expresó Sofía Sáez, quien agradeció públicamente cada gesto de ayuda y colaboración recibido.

Para continuar afrontando los costos de la internación, la familia dispuso los alias sofiasol.saez (Banco Naranja X) y sofi.sol.sa.mp (Mercado Pago), ambos a nombre de Sofía Sol Sáez, con el objetivo de sostener el tratamiento y las posibles intervenciones que aún podrían ser necesarias.