El viejo edificio de la antigua bodega Giol, construido en 1896 en Maipú, acoge hoy numerosas joyas del automovilismo mundial que son celosamente guardadas por fanáticos mendocinos; autos heredados o abandonados en el campo o en el rincón de algún poblado de Argentina. Allí funciona el Museo del Automóvil del Ayer, que muestra más de medio centenar de autos llamativamente hermosos.
Apenas se ingresa al inmenso espacio, se puede observar el coche más antiguo de la provincia, un Stark inglés modelo 1909, declarado patrimonio cultural de Mendoza.
Otro de los autos que se destaca es el que se utilizó en la película Padre coraje, un Playmouth modelo 1939 celeste.
Llama la atención un utilitario de la época, modelo 1929, Ford A, utilitario, alto y con cabina de madera y metal, con ganchera original, que fue utilizado por los carniceros en su recorrida por los barrios.
El museo convive con el Club de Vehículos de Colección de Mendoza, que tiene 67 socios y representan a unos 400 autos antiguos.
“Mi pasión son los autos y me paso el tiempo libre que tengo entre los fierros”, destaca Mario Micheli, que todos los fines de semana sale a pasear con su Ford 38 cupé cabriolet rojo. “Fue construido en Estados Unidos en el año 1938, poco antes de que el país del norte entrara en la Segunda Guerra Mundial”, destaca Micheli y explica: “Fueron producidas sólo 2.700 cupés, con motor V8 de 85 HP y caja de tercera”. Recuerda con orgullo que tardó tres años en restaurarlo y comenzó a andar de nuevo en marzo.
El “máximo de los fanáticos” es el presidente del club, Alberto Jorge Giménez, nacido en Buenos Aires y que desde el 94 está radicado en Mendoza. Dijo que comenzó con esta pasión de los autos hace muchos. “Cuando a mi esposa se le ocurrió que podíamos comprar un Ford T, salí a buscar uno y tardé tiempo en conseguirlo. De ahí en más me enamoré de ellos”, afirmó.
Recuerda que el Club Vehículos de Colección de Mendoza fue fundado el 10 de junio del 2004. “Lo fundamos con el criterio de abarcar a todos los que tengan un vehículo de colección, no sólo antiguo, porque no nos opondríamos a quien tenga una Ferrari 2014, que son autos famosos, conocidos como pura sangre”, agregó. El club está asociado a la Federación de Automóviles Históricos de la República Argentina.
“En este momento –subraya– somos 67 socios que representamos a 400 autos, incluidos los que todavía no fueron restaurados. Compartimos membrecía con los de Autos Antiguos de Chile, tanto con los de la V Región como con los de Santiago, con los del Club Ford A, también de Chile”. Y agrega: “En diez años hicimos muchas actividades, cruzamos siete veces la cordillera de los Andes, hemos hecho rallies a casi todos los departamentos.
“Para los días 6 y 7 de diciembre estamos organizando un encuentro argentino. Vamos a Uspallata haciendo el Rally por los Caminos del Inca y vamos a subir hasta el Cristo Redentor. Hace dos años subimos más de 60 autos. Ahora están previstos casi 50 autos de Mendoza, más los invitados de Chile”, expresó.
En la provincia también existen otras organizaciones como el Club de Autos Antiguos de Mendoza, y los clubes monomarcas como el del Fiat 600, el del Torino, el del Dodge.
Alberto Giménez también es el director del Museo del Automóvil del Ayer, que fue inaugurado en febrero del año pasado y que es visitado por numerosos turistas en la vieja bodega Giol, Maipú.
“Este es el quinto museo del país con estas características”, explica Giménez y agrega: “El primero es el de Fangio, que ahora se habilitó para todo el público; también están el Museo del Automóvil de Capital Federal, el de Termas de Río Hondo y un museo en La Plata. El resto son colecciones familiares o de clubes que alquilan algún galpón y guardan sus autos”.



