“Yo me hago responsable de mejorar el servicio de salud, de educación y de seguridad. Corresponde a la Corte hacer lo propio con la Justicia”. En medio de la disputa entre el Gobernador y la Corte, esa frase de Alfredo Cornejo es la que mejor resume su pensamiento.

Acostumbrado a poner límites -como hizo con los gremios- y marcar la agenda -como hace con la oposición-, al mandatario le molesta encontrar a un rival que pretenda hacer lo mismo. Por eso desafió a los jueces con esa declaración que lanzó el 2 de marzo, cuando los tuvo frente a frente en la apertura del año legislativo. 

Límites es, justamente, la palabra clave que explica la tensión entre el Gobierno y la Corte, que comenzó apenas asumió Cornejo y tras un periodo de aparente tranquilidad, resurgió con fuerza en los últimos días.

Somos los únicos que no hacemos lo que se le da la gana. Actuamos como creemos, no somos un apéndice del Gobierno“, se sinceró un juez, en lo que fue un mensaje directo a Cornejo.

Esa teoría es avalada por gran parte del universo judicial mendocino, donde ven con preocupación el supuesto intento del gobernador por traspasar el límite de la división de poderes.

La seguridad es la obsesión de Cornejo. Sin participación de la Corte, logró la aprobación de varias leyes (emergencia en Seguridad, modificación de la ley de Policía, endurecimiento de las prisiones preventivas, registro de libertad provisional, entre otras) que apuntan a una reforma integral. 

A los magistrados estos cambios inconsultos no les cayeron bien. “Cornejo gobierna con tranquilidad y tiene mayoría en las dos cámaras legislativas. Maneja todo menos la Corte”, agregan en Tribunales.

En el Gobierno, por su parte, también se quejan por los límites que impone la Corte. Lo hizo a fines del año pasado, cuando se produjo el primer enfrentamiento tras el fallo que restringió las prisiones preventivas. Y lo volvió a hacer ahora, luego de la Acordada que recortó los alcances del ítem “asistencia perfecta”, la herramienta que había creado la administración Cornejo para combatir el ausentismo en Tribunales.

1º round

Dos semanas después de asumir y mientras intentaba acomodarse en Casa de Gobierno, Cornejo recibió el primer cachetazo de la Corte, que hizo lugar a un Hábeas Corpus colectivo que iba a permitir, según pronosticaban en el Ejecutivo, la inmediata liberación de más de 800 personas procesadas sin sentencia.

El fallo ordenaba que se regularice en 60 días la situación procesal de los detenidos en las cárceles sin orden de un juez y limitaba las prisiones preventivas, que deben ser dictadas como última opción.

“Hay condiciones objetivas para pensar que la decisión tiene un trasfondo político”, señaló Cornejo en ese momento. En el Gobierno apuntaron contra Omar Palermo, autor del fallo que también fue avalado con las firmas de los jueces Jorge Nanclares, Alejandro Pérez Hualde y Julio Gómez. 

2º round

Con una acordada firmada a comienzos de julio, la Corte flexibilizó el decreto de Cornejo y limitó la “asistencia perfecta”, la herramienta del Ejecutivo para imponer premios y castigos a los empleados del Poder Judicial.

“Lamentamos esa decisión”, aseguraron desde el Ministerio de Gobierno, donde reconocieron el malestar que generó la decisión. “La Corte insistió en la implementación del premio y ahora lo flexibiliza“, se quejaron.

Los jueces se defendieron explicando que la Acordada 24.496 evitará una lluvia de demandas ya que la “aplicación irrestricta” del decreto “constituiría una flagrante desconocimiento de derechos fundamentales de la persona humana”.

3º round

El jury a Daniel Carniello desató otra batalla entre Cornejo y la Corte. El gobernador impulsa la destitución del fiscal y públicamente pidió que renuncie. Pero el máximo Tribunal se le plantó y apoya al funcionario judicial.

Cornejo juega un partido importante en este jury. Se involucró al solicitar la salida del fiscal, sin la seguridad de obtener un triunfo en el cuerpo que integran siete diputados, siete senadores y los siete jueces de la Corte, que decidieron jugar con parte del justicialismo para salvar a Carniello.