Desde octubre, la mamá de Román pide ayuda desesperada para poder acondicionar el hogar donde vive a las necesidades del pequeño. 

Johana Pérez tiene 24 años y tres hijos pequeños: uno de seis, una de tres y Román, que fue operado tres veces del corazón por una cardiopatía. Pero, además, sufre una terrible desnutrición que lo llevó a estar internado los últimos dos meses de 2015. El 23 cumple un año y pesa 3,470 kilos.

Luego de que este diario publicó su historia, finalmente llegó la ayuda para el pequeño y su familia. El flamante titular de Contingencias de Mendoza, Alejandro Verón, informó que se comunicaron con Desarrollo Social de San Martín y, el fin de semana que pasó, se acercaron al domicilio de Román para relevar la situación.

“Acordamos que van a asistirlos por el momento con nylon, colchones y modulo de alimentos. Además de iniciar de manera conjunta a la brevedad el reemplazo del techo. Contingencias aportará chapas, rollizos y membrana. Nos reunimos con Johana y Román para quien iniciamos un subsidio de ayuda económica que podrá cobrar a partir del martes 12“, dijo el funcionario, quien agregó que seguiremos el caso desde la provincia aportando todo lo que tengamos a nuestro alcance para llevar soluciones.

Román es tratado en el Notti por sus diferentes padecimientos, pero también se comunicaron desde Conin para ofrecerles su ayuda

“Gracias a todos. Mi nieto necesita un lugar en condiciones para vivir. Estamos conmovidos por la buenas noticias y por la cantidad de gente que se acercó a colaborar con alimentos y membrana”, dijo Silvia Vargas su abuela.

Román, cuyo nombre es en honor al ex jugador de Boca Juniors Juan Román Riquelme, vive en una precaria casa de Palmira (San Martín). Ese terreno lo compró Johana con la ayuda que recibe del programa Argentina Trabaja. Pero no tiene gas ni agua ni electricidad. Y con las tormentas de estos últimos días es imposible ingresar o salir del lugar cuyas calles no están asfaltadas.

Cada vez que llueve tienen que ir corriendo los pocos muebles que poseen para que no se les mojen por las filtraciones en el techo. En varias oportunidades, han sido víctimas de varios robos cada vez que tienen que llevar al niño al Notti.