Luego de que se decidiera otorgar un “descongelamiento” en las dietas de los senadores nacionales, se confirmó un aumento que dejaba los sueldos de estos legisladores en un monto superior a los 9,5 millones de pesos en bruto.
A raíz del decreto que oficializó esta medida el pasado 4 de junio, dos senadores mendocinos decidieron no recibir ese incremento que había sido acordado. Se trata de Rodolfo Suarez y Mariana Juri, que representan a la UCR en la Cámara Alta. Aún resta saber qué hará Anabel Fernández Sagasti (UP) quien anteriormente declaró que donaba su dieta y es la otra senado que tiene Mendoza en el Congreso.
En las últimas horas dirigieron una carta a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, para “comunicarle que en cumplimiento de lo previsto en el artículo 3° del Decreto n° 0344/25 que fuera suscripto en fecha 4 de Junio del corriente año por Presidencia del H. Senado de la Nación, comunicamos la voluntad de que no se apliquen a nuestras respectivas dietas el reajuste implicado“.
De esta forma, no percibirán la suba que fue de un 4% trimestral. En abril del año pasado, el Senado acordó un nuevo sistema que regula los haberes de los legisladores, enganchado a las negociaciones salariales de los trabajadores legislativos.
Según el último aumento, el sueldo en bruto de un senador llegó a los $9.504.160, unos $360 mil más en relación a la última actualización que tuvieron en abril, cuando venció el congelamiento en medio de una polémica con la Casa Rosada con Villarruel porque pasaron de percibir de 2 a 4,5 millones.
Cada salario de los senadores está compuesto por 4.000 módulos: 2.500 por la dieta propiamente dicha, a lo que hay que sumar otros 1.000 por gastos de representación y 500 más por desarraigo. Sólo cuatro senadores no cobran este último ítem.
E incluso en aquella sesión del año pasado agregaron una dieta más a las 12 actuales, a modo de aguinaldo.
