Mientras se conmemora en todo el país un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, mantuvo una agenda oficial activa y visible. Desde temprano, el mandatario provincial participó del tradicional Toque de Diana de Gloria en la residencia oficial de La Puntilla y, más tarde, encabezó el desfile cívico-militar en Las Heras junto al intendente Francisco Lo Presti.

Sin embargo, lo que más llamó la atención no fue su presencia, sino su ausencia discursiva frente a la declaración política más resonantes del día: la del presidente Javier Milei.

El jefe de Estado, fiel a su estilo frontal, afirmó en una entrevista radial que “los gobernadores quieren destruir al Gobierno nacional”. Pero el mandatario mendocino optó por eludir el tema, evitando cualquier mención a los dichos del Presidente.No voy a opinar“, fue la escueta respuesta que otorgó.

La omisión resulta significativa si se tiene en cuenta que Cornejo no es un gobernador más dentro del tablero político nacional. Es el coordinador de los mandatarios provinciales en el postergado Consejo de Mayo, convocado por el propio Milei como un intento de institucionalizar un nuevo orden político. Además, es uno de los dirigentes de la oposición dialoguista con el Gobierno libertario. Ha ponderado públicamente varias de sus reformas estructurales y acompaña también las iniciativas claves en el Congreso.

Y por último, pero no menor por ello, es quien busca de cara a las próximas elecciones legislativas de octubre, construir junto a La Libertad Avanza un frente electoral en Mendoza. Es posible que su reacción haya estado relacionado con no alterar la negociación entre ambas fuerzas.

Las declaraciones del presidente Milei se dan en medio del impulso por parte de los mandatario provinciales de un proyecto de ley que modifique el régimen de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el impuesto a los combustibles líquidos para distribuir parte de la recaudación entre las 24 jurisdicciones del país.