Luego del terremoto de Perú del año pasado, varias familias locales realizaron donaciones para el país afectado. Pero no todo fue llevado y estaba abandonado en la IV Brigada Aérea. Hace un mes, se viene entregando este material a las escuelas más necesitadas de la provincia. Los desastres naturales siempre despiertan sensaciones de solidaridad entre los ciudadanos del mundo.

    El 16 de agosto del 2007, Perú sufrió un violento terremoto que dejó como saldo unos 500 muertos y más de 1.000 heridos. En nuestra provincia, el Consulado de Perú en conjunto con la IV Brigada Aérea, recibieron de las familias mendocinas, donaciones de agua, alimento, medicamentos, ropa y otros elementos que escasearon en ese país luego de la tragedia. Los elementos se encontraban en un hangar de la IV Brigada Aérea, donde las 70 toneladas de ayuda humanitaria fueron transportadas en dos aviones.

    La mayoría de la mercadería fue llevada hasta Pisco, pero quedaron 50 toneladas que no fueron envidadas, ya que la Embajada de Perú en Argentina comunicó en determinado momento que no se recibían mas donaciones en especie. La explicación fue que no había medios de transporte para trasladar los elementos hasta las zonas de emergencia. La IV Brigada Aérea de Mendoza tomó la iniciativa de repartir las donaciones sobrantes, ya que se dio cuenta de que, tanto los alimentos como los 80.000 litros de agua, estaban por vencer.

    El Consulado de Perú aprobó esta propuesta y le otorgó autorización a la brigada para concretar ese proyecto. “Hay mucha necesidad en nuestra provincia, y nosotros, debido a la experiencia que tenemos en los vuelos, sabemos qué escuelitas son las necesitadas”, enfatizó el sargento mayor Eduardo Balloco. Hace un mes y medio se están realizando estas donaciones en nuestra provincia y se vieron beneficiadas pequeñas escuelas que están en zonas alejadas. En las áreas de Maipú, Lavalle y Tunuyán, se repartieron principalmente varios litros de agua.

    La última visita que realizaron fue a Las Catitas, donde las maestras pidieron a la IV Brigada que lleguen en sus helicópteros con el fin de que los chicos tengan la oportunidad de ver como se trabaja en la Cuadrilla Aérea. “Por vía aérea es muy poco el peso que podemos llevar, pero las maestras nos pidieron que fuéramos con nuestros instrumentos de trabajo porque para mucho de los alumnos, la oportunidad era única”, comentó Balloca. La próxima entrega se va a realizar en Uspallata, donde se va a hacer una de las últimas donaciones a fines de agosto.