Cada 28 de mayo, se conmemora el Día de la Higiene Menstrual, una fecha que propone reflexionar sobre el acceso a productos, el derecho a la información y la necesidad de erradicar los tabúes que persisten en torno a la menstruación.
En el mundo, más de 2.000 millones de mujeres menstrúan. Sin embargo, un estudio global indica que solo 1 de cada 5 se sintió tranquila y preparada para enfrentar su primera menstruación. Además, el 60% de las mujeres consultadas afirmó que hubiese querido recibir más educación sobre el período y los ciclos menstruales durante su niñez o adolescencia.
Especialistas aseguran que la educación menstrual es la llave para derribar mitos y garantizar el bienestar desde el primer ciclo; y refuerzan la importancia de contar con políticas de salud que garanticen el acceso a elementos de gestión menstrual, que entre 2018 y 2025 aumentaron 6.383%.
El tabú de la menstruación
Menstruar es signo de salud sexual, reproductiva, hormonal y que marca un hito con respecto a la salud, explicó Mariana Díaz (Mat. 10062), ginecóloga y sexóloga clínica con perspectiva de género.
En Argentina, el promedio de inicio de la menstruación es a los 12 años. Pero a esa edad, no siempre cuentan con los conocimientos necesarios para vivir el primer ciclo con tranquilidad.
“Sigue habiendo temores o angustias por el desconocimiento. Algunas se enojan porque lo ven como una pérdida de la niñez sin que lo sea; todavía se sigue hablando de que se convierten en mujeres al menstruar. Esto muchas veces genera emociones negativas“, detalló la especialista.
Díaz indicó que son muchas las madres que llegan hasta su consultorio, preocupadas por no poder brindarles a sus hijas la información “completa”. Sin embargo, la médica señaló que en esos casos “se trata de bajar la ansiedad”, resolviendo las dudas correspondientes.
Dificultad de acceso a los insumos
La menstruación se puede presentar como un factor de desigualdad, especialmente en aquellas con menores ingresos, mayores niveles de precariedad laboral, desempleo y pobreza.
Según un informe del Fondo de las Naciones Unidas, en América Latina 2 de cada 5 niñas faltan a la escuela durante su menstruación. Además, Unicef indica que no siempre están disponibles las instalaciones adecuadas de agua y saneamiento, ni los productos relacionados con la higiene menstrual.

“El acceso a los elementos de gestión menstrual es algo que debería tenerse en cuenta a la hora de pensar las políticas de salud. Y hablando del acceso, también hay que pensar en las personas que están en situación de pobreza y no puede acceder a agua potable, a una bombacha limpia, o a un espacio íntimo en el que tengan la seguridad de poder cambiarse sin que nadie las moleste. Hay un montón de cosas en las que pensar“, explicó Díaz.
Un informe presentado por la concejal salteña Malvina Gareca expuso que la Canasta Básica Menstrual (CBM) aumentó un 6.383% entre 2018 y 2025, lo que equivale a más de $140.000 anuales por persona que menstrúa. En tanto, el Gobierno nacional decidió eliminar semanas atrás el programa MenstruAR, que garantizaba el acceso gratuito a estos insumos para sectores vulnerables.
Derribando mitos
Para que la menstruación deje de ser un tema tabú, es fundamental la educación menstrual. En esta línea, la ginecóloga planteó que se debe visibilizar y generar espacios de diálogo en los que se pueda comunicar lo que está sucediendo con naturalidad.
Nosotras, es una de las marcas de higiene femenina que tiene programas a través de los cuales proporciona educación sobre menstruación, pubertad y salud reproductiva; y derriba algunos mitos sobre el período:
- Los tampones no quitan la virginidad: no existe el menor riesgo de que un tampón pueda romper el himen. Los tampones son pequeños y fáciles de usar.
- La menstruación no es algo sucio: la sangre menstrual que abandona el cuerpo durante los días del periodo es sólo sangre. Procede de las paredes del útero cuando pierden su recubrimiento para alojar el óvulo, es decir que no es sucia. Tener un ciclo menstrual normal significa ser una mujer sana y saludable.
- No todas las mujeres tienen su período a la misma edad: para todas es diferente. La menstruación llega cuando todas las partes del sistema reproductor se han desarrollado por completo.
- Hay riesgo de embarazo durante el período: hay mujeres que siguen ovulando aún en los días de la menstruación por lo que sí hay una posibilidad de embarazo.
