A un mes de los incendios ocurridos en el pedemonte como consecuencia del Zonda, los dueños de los complejos turísticos ubicados en Luján de Cuyo, que se quemaron en forma parcial o total, continúan a la espera de la asistencia económica prometida por el Gobierno de Mendoza. Esta semana mantuvieron dos reuniones con Desarrollo Social para avanzar sobre este tema.
En el inicio del verano, desde la Cámara de Turismo de Ruta 82 indicaron que, como consecuencia del siniestro que impactó en los emprendimientos ubicados en la zona de Colonia Suiza, tuvieron que devolver el dinero de las reservas.
“La inflación va a comerse lo poco que nos puedan dar”, indicó Fabián González, presidente de la Cámara que nuclea a los propietarios de la zona. Afirmó que necesitan volver a levantarse en el menor tiempo posible.
De acuerdo con el relevamiento realizado por la comuna al frente de Sebastián Bragagnolo, se vieron afectadas 7 viviendas de fin de semana y que se encontraban con alquiler temporario y 6 complejos de cabañas. De estos, 18 propiedades sufrieron destrucción total. Además de 3 viviendas familiares y un comercio.

Sin precisiones
Desarrollo Social, el área del Gobierno que está encargada de administrar la ayuda económica, mantuvo dos reuniones con los damnificados, a los que se les pidió una serie de documentación.
Consultado por este diario, Alejandro Verón, subsecretario del área, no dio precisiones sobre el presupuesto destinado para este plan de contingencias.
Explicó que los montos dependerán del tipo de afectación que tengan los inmuebles, constatados a través de inspecciones técnicas.
Fuentes de Desarrollo Social explicaron que el objetivo es sacar los pagos lo antes posible o, al menos, mantener las cuentas hechas antes del 9 de diciembre, fecha en que asumirá el gobernador electo Alfredo Cornejo.

A principios de noviembre, el Gobierno nacional giró $3.500 millones que fueron solicitados por Mendoza tras declarar la emergencia ambiental y habitacional tras el fenómeno climático que azotó a la provincia el 28 y 29 de octubre.
“Con toda la documentación presentada, porque no todos lo hicieron, se los irá citando y de acuerdo con el relevamiento técnico se les brindará una ayuda económica”, dijo el funcionario.
Y agregó: “Esto va a variar según los daños sufridos en la propiedad”.

Según aclaró Verón, “son los menores de los casos” los que tuvieron pérdida total y el Instituto Provincial de la Vivienda inició un plan para la construcción de las propiedades que eran de uso familiar.
Desde la Cámara señalaron que los plazos “apremian”. “Necesitamos saber cuánta plata nos van a dar y cuándo”, comentó González, y sostuvo que en las reuniones se les pidió que se tomaran las facturas anteriores al posible pago y posteriores al siniestro para justificar el gasto.
Algunos de los propietarios comenzaron a limpiar el lugar y, paulatinamente, a levantar los complejos.
“Reconstruir mi complejo me va a llevar al menos un año”, refirió González y recalcó que lo poco que quedó en pie no se puede ofrecer porque el contexto “es deprimente”.
“No podemos decirle a la gente ‘acá no pasó nada’ y que vengan a pasar sus vacaciones así”, dijo y contó que tuvieron que devolver el dinero de las reservas y pedir prestado para poder subsistir los próximos meses.
