Quedó inaugurado ayer el primer depósito para el almacenamiento de pilas y baterías de Guaymallén. La iniciativa de la Subsecretaría de Medio Ambiente significó la construcción de un espacio propicio para la recolección diferenciada de esos residuos. Con el objetivo de reducir el poder contaminante de pilas y baterías fuera de uso, el Estado optó por transferir un presupuesto estimado de 100.000 pesos a cada uno de los municipios para frenar el impacto ambiental.

Una pila tradicional puede contaminar hasta 600.000 litros de agua y de esa manera poner en peligro el recurso hídrico. Gustavo Morgani, subsecretario de Medio Ambiente, afirmó: “La intención del proyecto es darles a los ciudadanos la alternativa de una recolección diferenciada que evite tirar pilas y baterías a cauces o canales para, de esa manera, mejorar la gestión de los residuos sólidos urbanos”. Además, explicó que hubo distintas acciones previas de difusión destinadas a cambiar los hábitos de consumo.

“El programa no solamente ofrece una solución de disposición final, sino que también pretende minimizar el consumo de pilas o cambiarlas por elementos recargables o libres de mercurio”. Entre los puntos de recolección figuran escuelas, uniones vecinales, estaciones de servicio, relojerías, minimarkets e hipermercados. Una vez concretada esa etapa, el material es llevado al depósito del municipio, donde se realiza el acopio para dejar esas pilas y baterías fuera de circulación.

Allí se clasifican según el grado de contaminación y son conservadas en bolsas plásticas dentro de tambores, en los que permanecen hasta el momento del reciclaje. Actualmente, los depósitos que están funcionando son el de Godoy Cruz –que comparte con Capital– y el de Las Heras. A estos se sumará en unos días el que se inaugurará en Malargüe.