El Gobierno de Mendoza presentó en la Legislatura un proyecto de Ley de Huella Balística que busca darle un marco legal permanente al Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas y crear un Banco Provincial de Perfiles Balísticos.
La iniciativa apunta a ampliar la trazabilidad de las armas de fuego utilizadas en hechos delictivos y fortalecer el vínculo entre distintas investigaciones.El proyecto ingresó inicialmente por Mesa de Entradas del Senado y luego fue presentado ante la prensa en el Salón Rojo de la Legislatura.
La propuesta busca consolidar una herramienta que ya se encuentra operativa desde febrero, cuando fue inaugurado el Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas. Según los datos difundidos durante la presentación, en sus primeros ocho meses el Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS) detectó 111 coincidencias entre vainas servidas y seis correspondencias entre proyectiles.
Esos cruces permitieron vincular evidencias de distintos hechos y orientar investigaciones por homicidios, tentativas de homicidio, lesiones con armas de fuego, ataques a viviendas y robos agravados.
Participaron la vicegobernadora Hebe Casado, el presidente provisional del Senado, Martín Kerchner; el titular de Diputados, Andrés Lombardi; el subsecretario de Justicia, Juan Carlos Jaliff; la jefa de Policía Científica, Erica Bengolea; y la responsable del laboratorio, Silvana Girula.
Cómo funciona el sistema de huella balística
El sistema analiza las marcas que dejan las armas de fuego sobre las vainas servidas y los proyectiles. Esas características pueden compararse con registros previamente incorporados a la base de datos, de manera similar al funcionamiento de un sistema de identificación por perfiles.
Uno de los principales cambios respecto del mecanismo anterior es la posibilidad de analizar también proyectiles y automatizar los cotejos. Hasta la incorporación de esta tecnología, los análisis se realizaban mediante comparaciones manuales a partir de fotografías.
Esto permite que una vaina o un proyectil recuperado en una escena pueda ser comparado con evidencias de otros casos. Si existe una coincidencia, los investigadores pueden establecer una posible conexión entre hechos ocurridos en distintos momentos o lugares.
Desde el Gobierno aclararon que una coincidencia balística constituye información técnico-científica que debe ser integrada con el resto de las pruebas de una causa y que, por sí sola, no identifica al autor de un delito.
Un banco provincial para seguir las armas
El proyecto establece además la creación del Banco Provincial de Perfiles Balísticos, que reunirá y conservará digitalmente información obtenida a partir de proyectiles, vainas y armas de fuego. La base incorporará perfiles de armas secuestradas, incautadas, decomisadas, halladas o recuperadas, además de las pertenecientes a la Policía de Mendoza y al Servicio Penitenciario.
También podrá incluir armas de empresas de seguridad privada que estén bajo control provincial.En el caso de los legítimos usuarios civiles, la incorporación será voluntaria.
El proyecto aclara que este mecanismo no reemplazará ni modificará las registraciones y autorizaciones que dependen de la autoridad nacional.
La intención oficial es que el banco crezca progresivamente y permita realizar comparaciones sistemáticas. De esta manera, una misma arma podría ser vinculada con diferentes hechos incluso cuando haya sido recuperada tiempo después o cuando no haya sido encontrada en la escena original
Casos en los que ya permitió conectar delitos
Durante la presentación, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, explicó que la tecnología permite avanzar en una investigación incluso cuando el arma utilizada no fue encontrada.Uno de los ejemplos mencionados correspondió a un homicidio en el que no se logró recuperar el arma.
El análisis de las evidencias permitió determinar que se habían utilizado dos armas de distintos calibres y encontrar coincidencias con hechos ocurridos antes y después en diferentes puntos de Mendoza.En otro caso, la Policía logró secuestrar el arma utilizada y los estudios posteriores determinaron que también había sido empleada en otros delitos, entre ellos un robo a un vehículo y un episodio de lesiones graves con arma de fuego.
Según la información difundida, en algunos casos el sistema llegó a relacionar hasta cuatro hechos delictivos diferentes a partir de evidencias balísticas coincidentes.La ministra sostuvo que el objetivo es avanzar sobre el circuito de las armas utilizadas por organizaciones delictivas y sumar esta información a otras herramientas de investigación criminal, como las cámaras de videovigilancia, drones, reconocimiento facial y laboratorios de genética.
Una inversión de más de US$1,6 millones
El Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas demandó una inversión superior a US$1,6 millones. La tecnología permite generar muestras testigo a partir de armas secuestradas y cotejarlas con las evidencias incorporadas a la base.El proyecto también contempla la cooperación con sistemas de identificación balística de fuerzas federales.
El objetivo es ampliar el intercambio de información y facilitar investigaciones relacionadas con delitos en los que exista circulación ilegal de armas, contrabando o narcotráfico.En términos institucionales, la iniciativa establece que el laboratorio funcionará como un organismo técnico-científico especializado dentro del Ministerio de Seguridad y Justicia, bajo la órbita de la Jefatura de Policía Científica y de la Dirección General de Investigaciones.
Además, fija protocolos para la recepción, procesamiento y conservación de las muestras, con procedimientos destinados a garantizar su integridad, seguridad y trazabilidad. El Ejecutivo busca así convertir en una política permanente una herramienta tecnológica que ya está siendo utilizada en investigaciones criminales.
