Kenya, la elefanta africana que estuvo 37 años en cautiverio en el ex zoológico de Mendoza, será trasladada al Santuario de Elefantes de Brasil entre septiembre y octubre de este año. 

El plazo estimado se acortó, luego de que el miércoles, el Ministerio de Ambiente de la Nación autorizara que el envío del animal pueda realizarse por vía terrestre a través del paso fronterizo Puerto Iguazú, en Misiones.

Se trata de una excepción a una norma de la década de los 90 que establece que los únicos puertos permitidos para la exportación e importación de fauna silvestre son el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Puerto de Buenos Aires.

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Ignacio Haudet, el director del Ecoparque, sostuvo que aún falta que la cartera de Ambiente, al frente de Juan Cabandié, emita el CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), uno de los papeles claves y que generó una polémica con Nación cuando se iba a producir la derivación de las elefantas Pocha y Guillermina al predio ubicado en Mato Grosso.

“Esto es más que importante porque una vez que tengamos el CITES podemos iniciar la cuarentena del animal. Sin ese papel no tenemos el permiso de exportación. Nos habilitaron el paso, pero no la podemos sacar, así que falta un poco”, explicó el ingeniero que este mes se hizo cargo del exzoológico en reemplazo de Mariana Caram.

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El entrenamiento

En paralelo, el Gobierno comenzó a tramitar el alquiler del contenedor que es importado y que llevará a Kenya. Debe estar en el país en el menor tiempo posible y cuesta unos 25 mil dólares.

Por lo pronto, los Ecoparques de Mendoza y Buenos Aires firmarán un convenio para, en caso de ser necesario, arribe personal de este último lugar a la provincia para colaborar con las tareas que requiera la elefanta.

El animal debe realizar el proceso de adaptación y familiarizarse con la caja donde permanecerá cinco días durante el viaje, donde atravesará 3.600 kilómetros a lo ancho del país hasta arribar al Santuario. A su vez, una vez que empiece su aislamiento, no puede tener contacto con otras especies.

“Nosotros hacemos un entrenamiento positivo. La idea es que Kenya pueda acercarse, reconocer el nuevo espacio y que pueda ir entrando, para poder hacer la prueba del cierre y que ella no se estrese cuando quede encerrada”, detalló.

El funcionario hizo hincapié en que las mayores trabas las genera la burocracia. “La caja tiene un tiempo de exportación de seis meses, por lo que tampoco podemos esperar un año. Hay que conjugar las cosas para que todo se lleve adelante en tiempo y forma”, dijo. 

Kenya tiene 41 años y llegó al zoológico de Mendoza a los 4. Provenía de un circo y estaba entrenada para ciertos ejercicios. 

Por esto, consideran que no hará falta que se sumen al equipo los entrenadores de Brasil, como sucedió con Pocha y Guillermina, ya que los veterinarios y cuidadores recibieron la capacitación necesaria para hacerse cargo del operativo.

Se encuentra en muy buen estado de salud y lo bueno es que responde a los llamados, como se le saca sangre o para las revisiones. Está en condiciones, pero habrá que ver cuando llegue la caja”, concluyó. 

El ejemplar africano se sumará a Pocha y Guillermina en el único santuario de elefantes de Latinoamérica que tiene 1.500 hectáreas naturales.

Luego será el turno de Tamy, el macho asiático y padre de Guillermina, que tendrá el mismo destino que sus compañeras entre finales de este año y comienzo del 2023, quedando sin elefantes el Ecoparque mendocino.