Roberto Righi y Martín Aveiro.

El peronismo mendocino volverá a dialogar esta semana para avanzar en la estrategia electoral del partido que, en los últimos días, volvió a romper su calma aparente con los guiños de algunos intendentes hacia a Omar De Marchi (PRO). Roberto Righi, jefe comunal de Lavalle, es el que corre con ventaja para convertirse en candidato a la gobernación, aunque en el kirchnerismo no descartan imponer otro postulante.

El fin de semana fue movido para el Partido Justicialista, que se encuentra en medio de una interna entre el ala cristinista que conduce el espacio y los intendentes del peronismo ortodoxo. La foto del sanrafaelino Emir Félix con el diputado nacional que coquetea con irse de Cambia Mendoza y armar un nuevo frente profundizó la grieta.

A eso se sumaron declaraciones públicas de Righi destacando al lujanino. Sin embargo, parece lejana la posibilidad de una unión del referente del PRO en Mendoza con un sector peronista. “Es muy difícil que militemos a De Marchi. La discusión se desvirtuó, el problema no fue la foto sino el hecho de amagar con tenerlo de aliado“, señalaron desde el kirchnerismo.

En este escenario, el partido debe delinear la estrategia para las elecciones de este año. “Se definió una nueva reunión. Esta semana se va a instalar el tema de nuevo. La idea es ir con alguno de los jefes comunales que no pueden ser reelectos. El que corre con más ventaja es Righi, ya dijo que le gustaría“, explicó un referente peronista.

Esta opción aparece como la más probable por estas horas., aunque Righi no convence a todos dentro del PJ. La principal resistencia se explica por la presunta falta de un armado provincial. “Nadie quiere repetir la experiencia de (Alejandro) Bermejo en 2019, que se largó sin candidatos fuertes en los departamentos y perdió la interna con Anabel (Fernández Sagasti)”, aseguró un dirigente peronista.

En el kirchnerismo creen que esa es su gran ventaja frente a los caciques. “El único espacio que tiene armado en todos los departamentos es Unidad Ciudadana“, repitieron. Por eso, los K mendocinos no descartan presentar un candidato propio, aunque la prioridad es consensuar.

El que manifestó sus intenciones hace tiempo es el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Martín Hinojosa, y, por ahora, no le han pedido que se baje.

“La idea es tratar de que haya un candidato que sea del consenso y que represente a todos los sectores. En caso de que eso no ocurra, posiblemente Unidad Ciudadana tenga su candidato”, indicaron desde La Cámpora.

Más allá de la discusión por la candidatura a la gobernación, la tensión será mayor al momento de negociar los puestos “entrables” en la Legislatura. El 22 de abril es la fecha límite para presentar las listas de precandidatos.

Además, se esperan definiciones en los departamentos que desdoblaron las elecciones (Maipú, Tunuyán, Santa Rosa, La Paz, San Rafael y Lavalle), que tendrán las PASO el 30 de abril. Si el kirchnerismo les pone precandidatos a los oficialismos peronistas, esto podría impactar en el armado provincial. El 11 de marzo las comunas tendrán que tener definidos a sus postulantes.

Otro factor que puede incidir en el peronismo mendocino es lo que pase a nivel nacional. La interna en el Frente de Todos volverá a evidenciarse en la mesa política que convocó el presidente Alberto Fernández, como titular del Partido Justicialista, el jueves 16 de febrero, para diseñar la estrategia electoral. La vicepresidenta Cristina Kirchner y su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner, no asistirán.

En la provincia no dudan que lo que allí pase puede tener impacto local. “Si hay una mesa de unidad en el PJ nacional, eso se irradia hacia bajo”, coincidieron algunos referentes. “Si así se da, ojalá nos permita encontrar el mismo camino”, agregaron. Esperan que de esa mesa se baje un “orden” a las provincias, sobre todo a aquellas donde no son gobierno.

Fernández tiene intenciones de ir por la reelección, y prefiere dirimir las candidaturas en las PASO. El kirchnerismo, por el contrario, prefiere que esa negociación sea interna. Otros nombres que suenan son el de Sergio Massa, ministro de Economía, y Daniel Scioli, embajador en Brasil.