Sergio Marinelli y Alfredo Cornejo. Foto: @alfredocornejo

El superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, se refirió este lunes a la situación que aqueja a vecinos y productores de Guaymallén y que derivó en la Declaración de Emergencia Ambiental por parte del municipio: el derrame de desechos y la contaminación ambiental generada en la zona de Los Corralitos. En principio, adelantó que pronto estará terminado el bypass que permitirá reducir los efluentes cloacales.

Marinelli habló del panorama en dicho territorio afectado y destacó las labores llevadas a cabo con un bypass instalado en el área. “Lo que hicimos en ese momento, fue todo un proceso donde había que elegir el mal menor. El mal menor era no tirarle aguas cloacales a los vecinos en la calle”, dijo en Casa de Gobierno, donde se realizó la presentación de una nueva flota de maquinaria adquirida por el Departamento General de Irrigación.

“Hemos hecho toda una reprogramación de lo que es el riego, junto con la gente de Tulumaya (Lavalle), que es donde va a parar cuando llueve, cuando hay más agua de la normal que manejamos. La que no podemos manejar va indefectiblemente al Tulumaya, así es el sistema. Por más que uno ponga tapones, se los lleva puestos… Entonces ahora estamos con una situación muy controlada. Aysam ha cumplido con todos los requisitos tanto del Ministerio de Ambiente como de nosotros. Hemos trabajado la Municipalidad de Guaymallén, el Ministerio de Ambiente y nosotros como controladores cada uno en su ámbito y ya está terminada una obra que funciona como un fusible”, sumó.

“Pero también están terminando un bypass que va a permitir que, cuando tengan que aliviar la boca de registro, que es la que genera el vuelco en las casas, en lugar de volcar al (canal) Pescara para que eso no suceda, lo van a hacer a través de ese bypass y -de esa manera- están todos los riesgos acotados, por lo menos con lo que conocemos”, expuso el funcionario.

El funcionario indicó que el plazo para que comience a funcionar se vencería esta semana y que es muy “factible” que los vuelcos estén prácticamente cesando, ya que en el último tiempo se venían registrando de manera esporádica y no diaria.

“Hoy hay pedidos expresos de agricultores, que tienen obviamente cultivos que permiten hacer este tipo de utilización de estas aguas y con estudios previos, que es lo que le hemos pedido nosotros. Con el permiso respectivo de la provincia a través del Ministerio de Ambiente para que se pueda hacer toda esta maniobra que implica obviamente aguas con restricciones para su uso. Y a los agricultores que eventualmente podrían llegar a recibir agua de este tipo por cómo funciona el sistema y que tienen cultivos que no deberían regarse con esto, hay todo un sistema de alertas para que no rieguen cuando van este tipo de líquidos y sí cuando van las aguas que les corresponden para todo”, dijo Marinelli,

Sobre las críticas en contra del accionar de la Superintendencia de Irrigación, expresó: “La verdad es que ha habido más ruido que esta cosa”.

La contaminación

Para recapitular, en los últimos meses el distrito de Los Corralitos se transformó en un foco de crisis sanitaria tras los diversos hechos de contaminación ambiental registrados. Los olores fétidos y derrames provenientes de la colectora cloacal que transporta los desechos de más de 600.000 mendocinos fueron el disparador de decenas de reclamos de los vecinos que sufrieron un colapso en sus viviendas. Más de 500 hectáreas cultivadas se vieron afectadas.

La contaminación con desechos cloacales en Guaymallén comenzó en la intersección de las calles Severo del Castillo y 2 de Mayo. Los vecinos de la zona denunciaban que las calles se inundaban con los efluentes cloacales de una colectora obstruida que transporta los líquidos cloacales de más de 600.000 mendocinos (Luján, Maipú, Guaymallén y parte de Godoy Cruz).

Algunos de los derrames generados en Guaymallén.

El líquido altamente contaminante quedaba sobre la calzada, banquina, acequias, arroyos y veredas aledañas. Los transeúntes y vehículos que circulaban por la zona también eran afectados por los residuos cloacales. En consecuencia, hubo una serie de reclamos por parte de la oposición.

Tres semanas atrás, el Concejo Deliberante de Guaymallén aprobó formalmente la declaración de emergencia ambiental y sanitaria tras el colapso del colector cloacal en la calle Humberto Primo, que ha afectado zonas pobladas y productivas del departamento. En el medio, se comenzó con la realización de pequeñas obras para mejorar las condiciones.

El derrame de efluentes cloacales -producto del colapso del colector de AySAM en la calle Humberto Primo- ha contaminado espacios públicos, aguas y áreas agrícolas en Guaymallén. La situación impacta directamente a vecinos, usuarios del sistema y productores rurales, y se considera de interés interjurisdiccional. La emergencia alcanza zonas densamente pobladas y productivas, generando preocupaciones sanitarias por la contaminación del Canal Pescara y sectores anexos como Los Corralitos, Colonia Segovia, Puente de Hierro y El Sauce.

La presentación en Casa de Gobierno

En la presentación llevada a cabo en la explanada de Casa de Gobierno, se mostró la nueva flota de maquinaria adquirida, integrada por una excavadora hidráulica sobre orugas de entre 21,5 y 25 toneladas y otra de menor porte, de 13 toneladas; tres retroexcavadoras cargadoras frontales 4×4 con brazo extensible; una retroexcavadora cargadora 4×4 con brazo estándar; otra retroexcavadora cargadora 4×4 con brazo extensible y balde tipo almeja; una topadora sobre orugas de al menos 37,5 toneladas con hoja semiuniversal y escarificador de un diente; un camión tractor 6×4 (450 CV) con doble eje trasero y plato de enganche; dos camiones; un tractor 6×4 (300 HP) con doble eje trasero y plato de enganche; tres carrocerías metálicas de vuelco trasero con sistema hidráulico (capacidad de 15 a 18 m³) y un tractor 80 HP 4WD con cabina.

Esta adquisición de maquinaria pesada contó con una inversión total de $3.245.757.835. Además, se sumaron 16 camionetas por un monto de 650 millones de pesos.