La discusión del acceso a nuevas viviendas suele ser eje de campaña electoral y un tema clave para los mendocinos. Si bien el Instituto Provincial de la Vivienda mejoró la cantidad de unidades entregadas durante el primer semestre en comparación a otros años, si esta cifra no crece de manera exponencial en los próximos años, el segundo periodo de Alfredo Cornejo podría convertirse en uno de los que menos soluciones entregó en este siglo.
Según datos oficiales, el IPV entregó en los primeros seis meses del segundo periodo de Cornejo como gobernador 492 soluciones habitacionales. De éstas, 279 corresponden a nuevas casas, mientras que 213 son mejoramientos.
Si se compara con el primer semestre de las gestiones anteriores, este numero es muy superior. Por ejemplo, durante los primeros seis meses de gestión de Rodolfo Suarez, se otorgaron apenas 284 soluciones habitacionales, aunque esta cifra pudo haber sido mayor, ya que la pandemia del Covid-19 aplicó un fuerte parate a partir de marzo.
En tanto, si se lo compara con la primera gestión de Cornejo, el incremento es considerable, ya que apenas se entregaron 28 casas en esos seis meses.
“Si bien ha sido un semestre con una buena cantidad de entregas, la realidad es que hubo un freno importante, vinculado con la situación macroeconomía del país. A pesar de esto, hemos trabajado muy bien y creemos que superaremos ampliamente esta cifra”, afirmó Gustavo Cantero, titular del IPV.

A pesar de esta cifra positiva, la realidad es que el Gobierno deberá acelerar y mucho, si no desea quedar como una de las gestiones que menos viviendas y mejoras habitacionales realizó.
Salvo durante el gobierno de Julio Cobos que se entregaron cerca de 11 mil unidades, el resto de los gobiernos desde el 2000 hasta la fecha oscilaron entre 8 mil y 9.500 viviendas.
De esta manera, para alcanzar esta cifra promedio, la administración de Cornejo debería realizar unas 7.500 entregas más, es decir casi mil por semestre, el doble del promedio actual.

El plan a futuro
Más allá de esto, Cornejo afirma que el rol del IPV debería mutar en el mediano plazo y dejar de ser un organismo constructor, para transformarse en uno que subsidie tasas de interés en el sector privado.
Para Cantero, esto es lo más saludable para el organismo, pero señaló que es clave que se logre estabilidad económica, con una inflación que se ubique anualmente lo más cerca posible a romper la barrera de las dos cifras,
“Lo ideal sería poder subsidiar la demanda. En lugar de hacer casas, subsidiarle la tasa al ciudadano que pida un préstamo en un banco para construir. Lamentablemente, la realidad dice otra cosa y nos toca hacer casas para la mayoría de la clase media-baja”, explicó el funcionario.
Venta y saneamiento de hipotecas
Dentro del paquete fiscal que el Gobierno provincial logró aprobar durante el primer semestre, se encontraba la autorización al Ejecutivo de vender hipotecas en sector privado para poder ampliar la cantidad de viviendas a realizar.
La operatoria es simple: el Gobierno ofrece un paquete de hipotecas en el sector privado. El comprador paga el total de las hipotecas y los adjudicatarios del préstamo siguen pagando su cuota de manera normal.
De esta manera, el Ejecutivo logra transformar activos en fondos frescos, que resultan fundamentales para iniciar nuevos proyectos.
“Es un algo que se está trabajando. En este momento estamos en instancias administrativas, trabajando en conjunto con Mendoza Fiduciaria, Tribunal de Cuentas y Fiscalía de Estado para lograr el menor margen de error posible. No tenemos una fecha para que esté disponible el primer paquete de hipotecas aún”, detalló el titular del IPV.
